27 de septiembre 2006 - 00:00

Acuarelas y dibujos atribuidos a Hitler se subastaron en u$s 200 mil

Veintiún acuarelas y bocetos atribuidos al dictador nazi Adolf Hitler (1889-1945) se vendieron anoche por 177 mil euros (224.200 dólares) en una polémica subasta celebrada en el sur de Inglaterra que fue interrumpida por varios manifestantes.

La puja, organizada por la casa Jefferys, con sede en la apacible localidad de Lostwithiel (condado de Cornualles), suscitó una notable expectativa y atrajo la atención de coleccionistas de diversos países como Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica.

Se trata de pinturas supuestamente pintadas por el Führer entre 1916 y 1918 en la frontera con Francia y Bélgica, durante su participación como cabo en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Las acuarelas enseñan paisajes serenos que sugieren la autoría de un artista joven e ingenuo, pero no se hacen eco del conflicto que entonces asolaba Europa.

La venta superó con creces las expectativas de Jefferys, que esperaba recaudar 75 mil euros (95 mil dólares) por las 21 pinturas, firmadas con la rúbrica "A. Hitler" en unos casos y "AH", en otros.

La obra más cara fue la acuarela "La iglesia de Preux-Au-Bois", que se adjudicó por 15 mil 750 euros (19.950 dólares), tres veces más que su precio estimado.

Sin embargo, la subasta desató una notable controversia por ofrecer al mejor postor obras del máximo responsable del Holocausto, algo que muchos críticos consideran ofensivo.

"Hay una minoría de gente que está descontenta", admitió Ian Morris, uno de los subastadores, intentado quitar hierro al asunto.

De hecho, un manifestante, ataviado con un traje púrpura, una gran barba negra postiza y acompañado de un hombre disfrazado de Hitler, irrumpió en la sala de la subasta para manifestar su repulsa, ante la atónita mirada de la abundante concurrencia.

El intruso resultó ser el cómico Aaron Barschak, conocido porque en 2003 violó la estricta seguridad del castillo de Windsor (afueras de Londres) e irrumpió, disfrazado de Osama Bin Laden, en la fiesta del vigésimo primer cumpleaños del príncipe Guillermo.
"Esta es una protesta cómica.

La subasta es ofensiva. Nunca debería haberse celebrado (...). Adolf Hitler fue un asesino de masas y es un error hacer dinero con sus obras", señaló Tamara Barschak, esposa del cómico, a quien describió como un "judío intelectual".

El propio comediante gritó, mientras era desalojado por los guardias de seguridad: "¡Ven, están echando a los judíos fuera!".

Uno de los postores, que se identificó como Carlo y dijo ser oriundo de Estonia, compró una de las obras para un empresario de Europa del Este, si bien rehusó dar detalles.

"Tenía presupuesto -agregó Carlo- para pujar por cualquier cosa que lleve la firma de
Hitler.

Creo que la gente las compra (obras de Hitler) por negocio, ya que las pinturas no son muy
buenas y tampoco es agradable tener un 'Hitler' en la pared de tu sala de estar".

Las acuarelas recalaron en Cornualles tras haber estado guardadas durante casi setenta años en Bélgica, dentro de un viejo baúl oculto en el ático de una vivienda cercana a la frontera con Francia, donde estuvo destinado Hitler durante la Primera Guerra Mundial.

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