Las infecciones de transmisión sexual (ITS) vuelven a encender las alertas en Argentina. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, los casos de sífilis aumentaron un 71% durante 2025, con mayor impacto en personas de entre 15 y 39 años, el grupo con mayor actividad sexual y mayor exposición a conductas de riesgo.
Alarmante aumento de la sífilis: sexo sin preservativo y falsa sensación de seguridad disparan los contagios
La enfermedad creció 71% en 2025. Infectólogos advierten que las relaciones sin protección y el desconocimiento sobre los alcances reales de la PrEP influyen en el fenómeno.
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Los casos de sífilis aumentaron un 68% en 2025, según el Boletín Epidemiológico Nacional.
El incremento no responde a una causa única. Cambios culturales, nuevas formas de vincularse, una menor percepción del riesgo, el consumo de alcohol y drogas en contextos sexuales y la confianza en estrategias de prevención que no protegen frente a todas las ITS conforman un escenario que favorece la circulación sostenida de estas infecciones y retrasa su diagnóstico.
Qué es la sífilis y por qué preocupa
La sífilis es una infección de transmisión sexual provocada por la bacteria Treponema pallidum. Su principal vía de contagio son las relaciones sexuales sin preservativo y también puede transmitirse de una persona gestante al feto durante el embarazo. En las primeras etapas, suele cursar con síntomas poco evidentes o incluso pasar desapercibida, lo que facilita su propagación sin detección. Si no se trata a tiempo, la enfermedad puede avanzar y generar complicaciones neurológicas, cardiovasculares y sistémicas de gravedad.
A diferencia del incremento general de casos, el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) reportó una baja en las notificaciones de sífilis congénita. En 2025 se registraron 1.033 notificaciones, frente a una mediana de 2.915 y 1.126 casos confirmados durante el período 2020–2024. Esto implica una reducción del 64% en las notificaciones y del 8% en las confirmaciones. No obstante, el propio informe advierte que estas cifras deben interpretarse con prudencia.
El boletín incluye una aclaración metodológica clave: en eventos como la sífilis congénita, los casos sospechosos pueden permanecer durante varios meses sin una confirmación definitiva. Por ese motivo, los datos publicados son considerados provisorios y están sujetos a cambios a medida que avanza el proceso de validación epidemiológica.
La moda del "a pelo” y el cambio en las conductas sexuales
“Hoy en día relaciones sexuales denominadas ‘a pelo’, es decir, sin ningún tipo de protección, influyen negativamente en el control, no solamente de la sífilis, sino también en la prevención de otras enfermedades de transmisión sexual”. La advertencia corresponde al Dr. Gerardo Laube, exjefe de Guardia del Hospital Muñiz y profesor de Infectología y Microbiología, quien vincula el aumento de los casos con cambios profundos en las conductas sexuales.
El especialista explicó que esta práctica se fue naturalizando en los últimos años y atraviesa distintos tipos de vínculos, incluso encuentros ocasionales. Según detalló, la menor percepción del riesgo y la confianza en estrategias como la PrEP (Profilaxis Preexposición), eficaz frente al VIH pero sin protección contra otras infecciones de transmisión sexual, configuran un escenario favorable para la circulación sostenida de enfermedades bacterianas.
En ese marco, Laube advirtió: “También facilita de alguna manera el no uso del preservativo para justamente relaciones sexuales que entrañan ese tipo de riesgo”.
El contexto actual, atravesado por nuevas formas de vincularse y por una disminución del uso del preservativo, resulta propicio para la propagación de infecciones como la sífilis, la gonorrea y la clamidia, que continúan en aumento a pesar de ser prevenibles.
Desde una mirada complementaria, el médico clínico Luis Camera, de la Universidad de Buenos Aires, con desempeño en el Hospital Italiano y en la Sociedad Argentina de Medicina, puso el foco en una herramienta que dejó de ocupar un lugar central en la prevención. “Se perdió el uso del profiláctico que previene todas las enfermedades, todas, incluso el VIH”, afirmó.
Cuáles son los síntomas de la sífilis, según los especialistas
La sífilis puede atravesar distintas etapas y presentar síntomas variables, lo que dificulta su detección temprana. La Dra. Vanesa Fridman, médica de la División Infectología del Hospital de Clínicas, explicó que los signos iniciales suelen pasar desapercibidos.
En su etapa temprana, según detalla la especialista, los síntomas más frecuentes son:
- Aparición de una úlcera indolora en el sitio de contacto sexual
- Lesiones en genitales, boca o región anal
- Desaparición espontánea de la lesión sin tratamiento
En una etapa posterior, pueden aparecer otros síntomas como:
- Manchas en la piel
- Lesiones en la boca
- Malestar general, fiebre y ganglios inflamados
Según Fridman, estos síntomas “también pueden desaparecer sin tratamiento”, lo que retrasa aún más la consulta médica y favorece la transmisión de la infección.
Cuánto tiempo puede tardar en darse un diagnóstico
El diagnóstico de la sífilis puede demorarse semanas o incluso meses. El Dr. Laube recordó que históricamente fue conocida como “la gran simuladora”, debido a la variedad de formas en las que puede manifestarse.
“La enfermedad tiene múltiples formas de presentación y eso hace que siempre tengamos que tenerla presente”, explicó, y advirtió que “un individuo afectado no diagnosticado es un individuo que contagia”.
Fridman señaló que actualmente existen herramientas accesibles y confiables para su detección, como los análisis de sangre y los test rápidos, que se realizan con un pinchazo en el dedo. Estos estudios permiten una identificación temprana, aunque los resultados positivos requieren confirmación mediante análisis de laboratorio.
Jóvenes, consumo de sustancias y mayor vulnerabilidad
Los especialistas coinciden en que los jóvenes constituyen el grupo más expuesto. Fridman explicó que se trata de personas que suelen tener más relaciones sexuales y con mayor cantidad de parejas, y que con frecuencia consumen alcohol u otras drogas durante los encuentros sexuales, lo que incrementa el riesgo.
En ese sentido, Camera advirtió que se instaló la idea de que la medicación preventiva frente al VIH y la disponibilidad de tratamientos eficaces generan una falsa sensación de control. Según explicó, muchas personas creen que, aun si se infectan, podrán detectarlo rápidamente y curarse con antibióticos, lo que favorece el descuido y el abandono del preservativo.
Prevención, testeo y educación sexual
El preservativo continúa siendo la principal herramienta para prevenir la sífilis y otras ITS. En ese sentido, Laube señaló: “El uso del preservativo es la medida más eficaz y fácil de implementar”.
Fridman recomendó que “toda persona sexualmente activa se testee una vez por año frente a HIV, sífilis y hepatitis”, y con mayor frecuencia ante exposiciones de riesgo.
En un contexto de aumento sostenido de los casos, los especialistas coinciden en la necesidad de reforzar la educación sexual, desnaturalizar el sexo sin preservativo y promover el testeo periódico para frenar una tendencia que ya representa un desafío de salud pública.








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