7 de enero 2005 - 00:00

Anunciaron a Ibarra juicios a la Ciudad

Familiares de las víctimas de la tragedia del 30 de diciembre se entrevistaron ayer con Aníbal Ibarra. No le pidieron que renuncie, pero le advirtieron que iniciarán acciones legales contra el Gobierno porteño, como uno de los responsables del caso.

Ibarra los invitó a participar de operativos «sorpresa» de control de los boliches porteños y durante más de cinco horas escuchó relatos y demandas cargados de angustia y reproches.

Luego de la intermediación de Néstor Kirchner, el jefe de Gobierno porteño se embarcó en una agenda de entrevistas que comenzó ayer a las 11 y seguirá hoy.

Ibarra, en su salón del Palacio de Bolívar 1, recibió a dos grupos de 11 personas, representantes de cuatro o cinco familias, y a un tercero de dos. Lo acompañó la subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad, Gabriela Alegre. Ante ellos estaba el papá del chico de 21 años que era socorrista y seguía a la banda Callejeros en cada show, quien contó que su hijo murió después de salvar a otros; también los familiares de un chiquito que estaba en silla de ruedas y falleció. Cada uno a su turno le contó al jefe de Gobierno cómo había sido la historia de sus hijos en el seno familiar y la irremediable tristeza que los invade ahora. Después le narraron los padecimientos de esa noche y los dos días posteriores, se quejaron por las demoras en la morgue judicial, le reprocharon la falta de controles, y le preguntaron si podía hacer algo para que la Justicia no sea lenta. Alegre e Ibarra recibieron esas demandas y se debió asistir a algunas personas que se descompensaron al recordar en ese ámbito cómo había sido la vida con sus hijos.

Ibarra
contestó cada requerimiento durante una hora y media al primer grupo, y más de dos al segundo.

«Prometo más seguridad», le dijo Ibarra a Hugo Leiva, un joven cuyo hermano es una de las 188 víctimas fatales.

Los familiares le pidieron además que «si hay funcionarios involucrados, no se los proteja».

• Conmovedor

Aseguró Alegre que « nadie le pidió la renuncia» y que «conmovían la pena de algunos y la entereza de otros». La demanda de ayuda psicológica para parientes y sobrevivientes fue otro de los principales pedidos al jefe de la Ciudad.

«Pudimos
mirarlo a los ojos, frente a frente, y decirle todo lo que pensamos», contó Marcelo Calderón, uno de los familiares -recibidos por Ibarra- que sufre la muerte de un hermano y un sobrino.

«Algunos
se descompusieron porque están desbordados por el dolor», indicó el joven, quien aseguró que en la reunión quedó claro que los familiares iniciarán acciones legales contra todos aquellos que puedan tener algún grado de responsabilidad en la tragedia.

En relación con Ibarra, aseguró que «nadie
le pidió la renuncia», debido a que «él todavía tiene que responder a los familiares de las víctimas».

Mientras transcurrían las reuniones, en la puerta de Avenida de Mayo 525, sede del palacio municipal, la madre de una adolescente que falleció en República Cromagnon atacó duramente al detenido Omar Chabán.

Amelia Borras
dijo que Ibarra y el empresario « tienen que pagar» y -alterada- pidió que el titular del local incendiado sea «colgado en una plaza y cortado en pedacitos».

«Chabán tiene que ser colgado en una plaza y cortado en pedacitos para que entienda el dolor que yo siento por dentro», se ofuscó.

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