Dos astronautas salieron del transbordador Discovery y agregaron el martes una nueva pieza a la estructura metálica de la Estación Espacial Internacional, allanando el camino para tareas críticas que deben realizarse sobre la instalación eléctrica de la nave.
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Robert Curbeam, uno de los miembros de la NASA más experimentados en paseos espaciales, y su compañero, el astronauta novato sueco Christer Fuglesang, finalizaron con éxito su misión tras estar fuera de la estación durante seis horas y media.
Una portavoz de la NASA dijo que ambos reemplazaron también durante su caminata espacial una cámara que presentaba fallas, entre otras tareas.
Curbeam y Fuglesang guiaron a Joan Higginbotham, quien a través de un brazo robótico acomodó suavemente una viga de 3,3 metros en su posición. La pieza funcionará como separador entre dos módulos de energía.
Tras un par de movimientos precisos, finalmente la pieza quedó alineada en sus cuatro esquinas y pudo ser atornillada en su posición.
Durante la maniobra, los controladores del vuelo les comunicaron a los tripulantes del Discovery que los paneles de protección contra altas temperaturas habían pasado todas las inspecciones y que no serían necesarias nuevas evaluaciones.
Están planeadas dos caminatas espaciales más para reabastecer la estación, de modo que pueda utilizar un nuevo equipo de paneles de energía solar entregado en septiembre y otros dos equipos que esperan ser entregados.
La energía adicional es necesaria para los módulos de laboratorio construidos por Europa y Japón, que se espera se adjunten a la estación a principios del año siguiente.
Los siete astronautas en el Discovery despegaron del Centro Espacial Kennedy en Florida la noche del sábado y aterrizaron en la estación espacial el lunes. Se unieron al comandante de la estación, el estadounidense de origen español Michael Lopez-Alegria y a sus tripulantes Mijail Tyurin, de Rusia, y Thomas Reiter, de Alemania.
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