Cinco estudiantes sobrevivieron a un ataque a balazos cometido aparentemente por error de policías tucumanos, que dispararon al menos nueve veces contra el auto, al confundir el vehículo que se dirigía de Salta a Tucumán, con el de un grupo de delincuentes. A raíz del episodio, que se registró la noche del lunes, el ministro de Seguridad Ciudadana, Pablo Baillo, relevó el martes a los efectivos que cumplían funciones en la comisaría de la localidad de Trancas, a 80 kilómetros al norte de la capital provincial. El caso se inició pasadas las 21, cuando cinco jóvenes regresaban a sus casas en un Peugeot 405, luego de cursar clases en el profesorado de Sociología, en la ciudad salteña de El Tala.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El auto era conducido por María Linares Vallejo, de 26 años, quien viajaba con cuatro compañeras de estudios cuando, aún en territorio salteño, un Fiat Palio se les cruzó sorpresivamente en el camino y bajaron cinco hombres vestidos de civil.
La conductora del Peugeot se asustó al creer que se trataba de delincuentes y aceleró la marcha del auto, momento en el que los hombres, que luego se supo eran del área de investigaciones de la Policía de Tucumán, comenzaron a disparar contra el auto. «Teníamos miedo, no sabíamos qué hacer, no sabíamos que eran policías porque nunca se identificaron», declaró luego Linares Vallejo ante la fiscal de Instrucción tucumana que investiga el hecho, Adriana Reinoso Cuello. La joven estudiante recordó que en ese momento, a raíz del pánico que ella y sus compañeras tenían, se dirigieron al puesto policial tucumano de Cabo Vallejo, donde volvieron a ser atacadas a balazos por la Policía.