27 de abril 2005 - 00:00
Benedicto XVI habló en español y se acercó a las multitudes
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Con un fuerte acento alemán dijo que Benedicto XV se puso "al servicio de la reconciliación y armonía entre los hombres y los pueblos, porque el gran bien de la paz es sobre todo un don de Dios, que hemos de defender y construir entre todos", agregó.
Sus palabras fueron aplaudidas de nuevo por los cerca de 15.000 peregrinos, entre ellos alemanes, suizos, austriacos, españoles y latinoamericanos, que lo interrumpieron entonando la célebre canción "Cielito lindo".
Bajo un cielo azul y un sol primaveral, Benedicto XVI llegó a la plaza a bordo de un papamóvil blanco descapotable saludando y bendiciendo a los presentes.
El nuevo Papa estaba acompañado por su secretario personal, el joven religioso Georg Gaenswein, quien estaba sentado en el puesto de atrás, y circuló entre la muchedumbre por cerca de diez minutos antes de llegar al atrio de la basílica en donde estaba instalado el sillón papal.
"Volvemos a la normalidad", reconoció en un momento el nuevo Papa, que defendió en su discurso las raíces cristianas de Europa como un punto de referencia para la unidad del viejo continente y recordó "la extraordinaria herencia espiritual" dejada por su predecesor Juan Pablo II.
La última audiencia general de Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril tras una larga agonía, fue el 26 de enero en la sala de audiencias del Vaticano.
"Venimos para animarlo y no sólo para verlo, para que se sienta apoyado en su primera audiencia pública", aseguró el religioso libanés Michel Abud, de 32 años, quien confesó que está muy impresionado por la "humildad y modestia" del nuevo Papa.
Un centenar de musulmanes, que participan en una reunión en Roma organizada por el movimiento católico Focolares, asistieron a la audiencia, que incluyó también un saludo en polaco, el idioma de su antecesor, croata, esloveno y un "gruess gott" (Dios te saluda), en bávaro, el dialecto de su tierra natal.




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