Dejó de volar hace 12 años y quiere convencer al mundo de tomar menos aviones y más trenes

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Preocupada por el impacto ambiental del transporte sobre el clima, organizó el grupo We Stay on the Ground y lleva adelante la campaña Flight Free. "No podemos seguir viviendo como lo hacemos hoy si queremos tener un futuro", afirmó a Ámbito.

Todo comenzó en 2006, con una visita a su hermana. “Había volado desde Suecia a Noruega y luego de escalar una montaña estaba apreciando la hermosa vista, entonces descubrí que no tenía sentido que mi viaje estuviera contribuyendo a destruir nuestro planeta”, recuerda Maja Rosén.

Después de ese episodio, tomó algunos vuelos más hasta 2008, cuando decidió hacer un stop. Más adelante organizó el grupo We Stay on the Ground y lanzó la campaña Flight Free, con la meta de lograr que 100.000 personas se unan a la causa durante un año, y que en Suecia derivó en el "flygskam", algo así como la "vergüenza de volar", que sumó entre sus adeptos a Greta Thunberg, la más popular del movimiento de jóvenes ambientalistas a nivel global.

“Llevo mucho tiempo preocupada por la gravedad de la crisis climática y quiero reducir mis propias emisiones tanto como sea posible”, explicó Rosén en diálogo con Ámbito.

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La aviación contribuye al 2,4% de las emisiones totales de CO2.

La aviación contribuye al 2,4% de las emisiones totales de CO2.

Se estima que la aviación contribuye al 2,4% de las emisiones totales de CO2, lo que representa un 14% en el área del transporte. Pero este no es único indicador para los detractores del avión, que suelen prestar atención a otros mecanismos del cambio climático más difíciles de medir. Un buen ejemplo son las estelas blancas que dejan las aeronaves y que según estudios podrían contribuir más al calentamiento global que el uso de combustible fósil.

Rosén está a punto de lanzar la nueva campaña Flight Free 2021: “Alentamos a inscribirse porque es una buena manera de romper un hábito. Muchas personas se dan cuenta de que es posible y continúan en tierra después del primer año sin volar. A los humanos nos afecta mucho el comportamiento de los demás y ver que los demás están preparados para hacer algo que parece un gran sacrificio es una buena forma de "despertar".

Why have people taken the #flightfree2020 pledge?“We need to take clear action to tackle climate change. That's why I am joining the Flight Free in 2020 pledge to state recent growth in flights must be reversed. Sustainable transport needs to be the easiest and cheapest option.“Only systemic change will tackle climate change. All of us taking this joint action ensures we are heard by the government, ensures we have impact and ensures we win.”- Amelia Womack, Newport“I see this less as a sacrifice and more as an opportunity: not flying is a chance to see parts of the UK that you wouldn't otherwise see and do things you wouldn't otherwise do.- Paul Powlesland, London#actnow #carbonemissions #environment #environmentaljustice #humanactivity #betterfuture #changeclimatechange #climatecrisis #climateemergency #climateaction #climatejustice #climate #everybodynow #ecocide #flightfree #fightforyourworld #justrecovery #savetheenvironment #thereisnoplanetb #JustTransition #sustainabletransport

Los ecologistas se alarman con las estimaciones de que la cantidad de pasajeros anuales se duplicará de aquí a 20 años y las emisiones podrían dispararse (aunque estos números deberán ser revisados tras la crisis que provocó en la industria aérea la pandemia de coronavirus. Según Boeing, serán necesarios al menos tres años para volver a los niveles de 2019. A largo plazo, de todos modos, se impondría la tendencia a una fuerte alza del transporte aéreo). Y aunque las aerolíneas lanzaron planes para reducir su huella contaminante, no parece suficiente.

Rosén no descarta que una nueva generación de aeronaves comerciales más ecológicas altere la ecuación a largo plazo, pero mientras tanto sugiere tomar medidas: “Los aviones más ´limpios´ podrían ser una solución quizás en el futuro, pero hasta entonces debemos permanecer en el suelo. Los biocombustibles no son una solución sostenible y pasará mucho tiempo hasta que los aviones eléctricos estén disponibles a mayor escala”.

En su país natal, los números están de su lado: los aeropuertos perdieron pasajeros en los últimos años y los viajes en tren alcanzaron un récord. “Muchos suecos que dejaron de volar viajan a Europa en tren y dicen que aprecian más el viaje, porque ven mucho más del país que visitan y conocen a mucha más gente”, cuenta.

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Los viajes en tren en Suecia alcanzaron un récord.

Los viajes en tren en Suecia alcanzaron un récord.

Pero, ¿deberíamos renunciar a conocer países lejanos? “No, lo que creo es que debemos reevaluar la forma en que viajamos. Desde que dejé de volar, me di cuenta de que hay muchos lugares para explorar más cerca de casa. Mi familia y yo viajamos en tren a varios lugares de Suecia, pero mi hijo sueña con visitar Japón, así que tal vez vayamos allí en el futuro cuando los niños sean mayores, y sea la aventura de nuestras vidas”.

“Tenemos que pensar en viajar a países lejanos como un lujo, algo que rara vez se hace. Así, puede ser que nunca salga de Europa, pero prefiero tener un planeta en el que puedan vivir mis hijos antes que ver necesariamente el mundo entero yo misma”, agregó.

Como una máxima bien aprendida, Rosén sentencia: “Necesitamos despertarnos y darnos cuenta de que la crisis climática no se trata de lo que queremos hacer, sino de lo que tenemos que hacer”.

En su cultura de vida, la prioridad es la cuestión ambiental, ya que “estamos poniendo nuestro futuro en juego, cientos de miles de personas mueren cada año debido a la crisis climática”. “Debemos comprender la gravedad y saber que no podemos seguir viviendo como lo hacemos hoy si queremos tener un futuro”, advirtió.

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