La ciudad balnearia de Pinamar vive días de tensión y preocupación, tras el grave accidente que dejó a Bastián Jerez, un niño de 8 años, luchando por su vida. Ocurrió en pleno verano, en un sector muy transitado por vehículos todoterreno y cuatriciclos que suelen circular por los médanos conocidos como La Frontera.
Cómo sigue el estado de salud de Bastián, el nene accidentado en Pinamar
Tras el brutal choque en La Frontera, el último parte médico de Bastián muestra avances leves, mientras el gobierno de Pinamar endurece sanciones para evitar episodios similares.
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Bastián mostró "respuesta parcial a estímulos" tras el accidente en Pinamar
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Pinamar endurece sanciones en La Frontera: multas millonarias, secuestro de vehículos y cargos por gastos médicos
El niño continúa grave y con asistencia médica permanente
Mientras el chico permanece internado y bajo observación médica constante, las autoridades municipales decidieron activar medidas más estrictas para intentar frenar conductas de riesgo que, según ellos, confluyen en este tipo de tragedias viales.
Cómo fue el accidente que puso en riesgo de muerte a Bastián
El accidente que terminó con Bastián en terapia intensiva se produjo el lunes 12 de enero en el sector de médanos llamado La Frontera, en Pinamar. Allí, el UTV en el que viajaba junto a su padre y otras dos niñas chocó de frente contra una camioneta Amarok.
El impacto fue tan fuerte que Bastián fue encontrado inconsciente con traumatismo de cráneo y una lesión hepática severa, lo que motivó intervenciones quirúrgicas de urgencia y su traslado a un hospital de alta complejidad en Mar del Plata.
Según fuentes médicas, el menor quedó inicialmente en coma farmacológico, con asistencia respiratoria mecánica y con múltiples fracturas, lo que obligó a un seguimiento clínico muy estrecho por parte del equipo sanitario. Por su parte, las autoridades judiciales avanzaron con la investigación del caso y se solicitó la imputación por lesiones culposas para quienes estaban a bordo del UTV, incluyendo la ampliación de la acusación contra el padre del niño.
El último parte médico de Bastián
En el parte médico más reciente, difundido por las autoridades sanitarias, se informó que Bastián respondió parcialmente a estímulos, un dato que especialistas interpretan con cautela como una señal de posible mejora, sin que haga prever un desenlace. Por ese motivo, se retiró el sensor de presión intracraneal que vigilaba su estado y se redujeron los sedantes más profundos, manteniendo una sedación más leve para intentar evaluar su capacidad de respirar con menor asistencia.
A pesar de estas pequeñas señales, el niño continúa hospitalizado en terapia intensiva, grave pero clínicamente estable, con asistencia mecánica para respirar y bajo una vigilancia médica constante. El proceso de recuperación es incierto y puede fluctuar mucho día a día según factores clínicos que los profesionales monitorean.
En paralelo, equipos de salud mental trabajan con la familia, que está acompañada tanto por especialistas locales como por la Red Provincial de Salud Mental en Incidente Crítico, un apoyo clave dada la complejidad emocional de la situación.
El anuncio del Intendente de Pinamar de nuevas multas para evitar accidentes en la Frontera
El accidente que afectó a Bastián no fue un hecho aislado este verano: otros siniestros viales con vehículos recreativos en La Frontera habían encendido luces de alarma entre residentes y veraneantes.
Por eso, el intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, firmó el Decreto N°0104/2026, que introduce un paquete de multas millonarias, secuestro de vehículos y pago de gastos médicos para quien cometa infracciones graves como picadas o desplazamiento en corredores no autorizados. Las sanciones económicas van de millones de pesos dependiendo de la gravedad del hecho, la reincidencia y el riesgo generado para terceros, mientras que los vehículos involucrados pueden quedar retenidos por las fuerzas de seguridad.
Además de las multas, el régimen sancionatorio prevé la inhabilitación de la licencia de conducir e incluso denuncias penales contra quienes evadan controles o pongan en peligro la vida de otros.
Las medidas, planteadas como una respuesta a las conductas imprudentes que se repiten cada verano, buscan que la temporada turística no se vea empañada por accidentes graves, sin desconocer que detrás de cada número hay heridas, familias y procesos largos de recuperación que no siempre tienen respuestas rápidas.








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