Velorios virtuales y duelos atípicos, las otras consecuencias del coronavirus

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España ya realiza velatorios virtuales, en el marco dela cuarentena por el coronavirus. Cómo se atraviesa el duelo cuando ni siquiera es posible una despedida tradicional.

Entre las muchas consecuencias que el coronavirus generó, hay una que afecta tanto a las víctimas del covid-19 como al resto de la población: la imposibilidad de despedirse. Morir en tiempos de pandemia implica una inédita situación donde la soledad es protagonista.

Por decreto, en Argentina actualmente no están permitidos lo velorios. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el acceso al cementerio está cerrado, están suspendidos los cortejos y responsos y, al momento de la inhumación, sólo puede haber una persona. En el caso de los entierros y cremaciones de personas fallecidas por coronavirus, los mismos se realizan con bolsa protectora y ataúd.

Esto implica nuevos modos de afrontar la muerte y de atravesar el duelo, así como también abre el juego a la tecnología para que suplante a las ceremonias que la tradición ya no puede ofrecer.

Así surgieron en España una suerte de velatorios virtuales, tras el colapso de los servicios fúnebres debido a la numerosa cantidad de muertes por coronavirus y a sus consecuentes restricciones en las despedidas.

Eternify es una empresa española que realiza velatorios virtuales. Conecta “a los presentes en el velatorio con los ausentes, creando un espacio online para ello”. En diálogo con Ámbito, Francisco Guerrero, CEO de la compañía, aseguró que este servició surgió en noviembre de 2019: “Somos una empresa tecnológica del sector funerario. Solemos trabajar con funerarias, pero lo que hemos hecho es abrirlo al público a través de nuestro sitio web para que cualquiera que necesite lo pueda usar”. En ese sentido, aclaró que esta opción es “completamente altruista, sin ningún tipo de beneficio” económico para ellos.

Desde la pandemia, Eternify quintuplicó las peticiones de velatorios virtuales. “El nivel de interacción fue lo más interesante”, dijo Guerrero. “Habitualmente teníamos unos 12 o 15 comentarios por libro de condolencias, y ahora estamos cerca de los 30. Por el tema del confinamiento la gente sube pésames, comparte recuerdos, fotos y homenajea al difunto a través de nuestra aplicación”, explicó.

En ese sentido, el español detalló que “esto pasó de ser algo tecnológico a ser algo de primera necesidad”. Por eso, el funcionamiento del servicio es simple: “Cualquiera que lo necesite llena el formulario con los datos del difunto y los datos de contacto para poder pasarle el enlace que dará paso al velatorio virtual”.

Lo que se ve entonces en el libro de condolencias es muy similar a las conversaciones típicas de una despedida, sólo que ahora se realizan de modo digital

Cómo se vive el duelo en esta situación atípica

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Por el coronavirus, velorios y cortejos fúnebres están prohibidos

Por el coronavirus, velorios y cortejos fúnebres están prohibidos

La psicóloga Evelyn Stroppa, codirectora de la Clínica Puentes, aseguró a este medio que lo que se vive hoy es “un duelo atípico”. “En el caso del coronavirus, es un duelo que queda abierto, no se puede sellar porque no hay nada más fuerte a que se vaya un familiar y no haberlo podido despedir”, detalló.

Pero incluso aquellas muertes que no fueron ocasionadas por la pandemia abren procesos psíquicos diferentes, por el impacto de la cuarentena y sus restricciones. La licenciada explicó que “va a haber un enojo interno en cada uno y es importante que esto exista. Lo importante es cómo cada uno puede negociar eso, cómo asimila que no va a poder ser parte de esa despedida”.

En cuanto a la modalidad virtual, la especialista sostuvo que “para acceder a esto tenemos que contar con cierta capacidad de resiliencia: hay personas a las que esto les va a permitir hacer un cierre y a otras les va a resultar perjudicial”. “No podemos hablarlo en forma general sobre cómo despedir a un familiar”, concluyó.

Frente a esto, recomendó opciones tales como “una carta, homenajear a la persona que ya no está con una caja de recuerdos, visualizar fotos y poder decirle algo, y tener un lugar físico para poder ir después y despedirnos”.

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