Docentes del Colegio Nacional de Buenos Aires denuncian "patrullaje ideológico" de padres en clases virtuales

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Más de 200 profesores secundarios denunciaron que algunos padres elaboraron formularios de control de clases virtuales y que hay intrusos en las aulas virtuales.

Un grupo de 216 profesores del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) firmaron una carta pública para rechazar los formularios de control de clases virtuales que algunos padres de los estudiantes secundarios elaboraron y reparten para verificar el trabajo de los docentes.

“En el último tiempo, el CNBA ha sido objeto de una serie de críticas mediáticas e intervenciones al interior de la comunidad que han cruzado límites del contrato pedagógico y quiebran los acuerdos más elementales del respeto que merecemos como trabajadores y trabajadoras”, sostuvieron los docentes al inicio de la misiva. “En muchos casos, estas acciones revelan un profundo desconocimiento de las características de la profesión docente, en general, y de la vida del Colegio Nacional de Buenos Aires, en particular”, agregaron.

Los maestros destacaron el reconocimiento de “muchas familias” y gran cantidad de alumnos al trabajo educativo en un “año atípico” en medio de la pandemia, pero replicaron las acusaciones infundadas. “Nos han acusado de abandonar a las y los estudiantes y de que no aprendieran nada durante el año”, advirtieron los profesores de la UBA, y replicaron: “Toda la comunidad sabe que la mayor parte de la docencia se viene dedicando -como no debe ser y como a través de muchas vías se ha reclamado- a su tarea sin horario, sin medir esfuerzos y aportando a diario recursos de sus propios bolsillos para sostener el acto educativo”.

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Los 216 docentes del Colegio Nacional Buenos Aires rechazaron la “lluvia de críticas nacidas de las generalizaciones injustas” y defendieron su trabajo

Los 216 docentes del Colegio Nacional Buenos Aires rechazaron la “lluvia de críticas nacidas de las generalizaciones injustas” y defendieron su trabajo "inédito" en medio de una pandemia que no solo afectó a la educación, sino a toda las actividades cotidianas de la vida.

En esa línea, denunciaron que circula entre los padres “un formulario de control de clases elaborado y aplicado por algunas familias” y alertaron que hay “presencia activa en nuestras aulas virtuales de personas que no eran ni estudiantes ni auxiliares docentes”.

Los docentes recordaron que para ocupar los cargos fueron sometidos a rigurosos concursos y procesos de selección y remarcaron que su trabajo es “supervisado por una serie jerárquica de autoridades y especialistas”. Asimismo, rechazaron las “acciones de particulares” que ignoran esas capacidades y organización y advirtieron que los controles no regulados “vulneran la privacidad de un espacio en el que hay menores de edad a nuestro cargo durante el horario escolar”.

“Esas intromisiones conforman un peligroso avance no solo sobre nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores sino también sobre nuestra responsabilidad ante el alumnado adolescente”, expresaron, y coincidieron que dentro del Nacional Buenos Aires existen “mecanismos” para supervisar el desempeño docente, una atribución que ningún otro actor de la comunidad debe arrogarse.

“En un país con la historia que la Argentina registra, del control informal de una clase al patrullaje ideológico hay solo un paso, que no debemos dar porque resulta una amenaza a la libertad de expresión”, manifestaron.

En ese marco, se refirieron a los que expresan en medios de comunicación o redes sociales fuertes críticas a la labor docente en la pandemia. “Quienes faltan el respeto a profesionales con trayectoria y experiencia (no sucede solo en docencia, lamentablemente) deben saber que también educan: enseñan a descalificar el saber especializado y a no respetar las instituciones”, respondieron.

En la carta los profesores admiten las dificultades que plantea la educación virtual y pidieron reconocer el esfuerzo realizado para sostener las clases. “Seguramente hubo fallas y todo es mejorable, a eso apuntamos, prestando atención a múltiples variables en un contexto excepcional. Son muchas las particularidades y estilos de enseñar en una institución organizada para la presencialidad y la libertad de cátedra, fortaleza de la educación que brindamos. Tenemos la convicción de que la experiencia de 2020 se optimizará con nuestro trabajo profesional y con diálogos respetuosos entre docentes, estudiantes, autoridades y familias”.

Carta de docentes del Colegio Nacional de Buenos Aires a la comunidad.pdf

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