21 de abril 2007 - 00:00
El Irízar volvería a navegar en 2009
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Entre otras cosas, la Justicia Federal se encargará del peritaje, evaluación, causas y responsabilidades del incendio, que según las primeras declaraciones de 13 tripulantes, se produjo por una "falla mecánica".
Asimismo, en esa etapa, en el marco de la mesa operativa que se constituyó para los casos de Contingencias Ambientales entre la Armada Argentina y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación personal técnico evaluará el rompehielos con el objetivo de inspeccionar el estado de situación de los residuos peligrosos que trasportaba.
Raúl Vidable, a cargo de la Subsecretaría de Control y Fiscalización Ambiental, encabezará la comitiva junto al equipo técnico de la Dirección de Residuos Peligrosos que examinó desde ayer el estado de las bodegas donde se llevaban los residuos generados por las actividades de servicio e investigación que las bases argentinas llevan a cabo en la Antártida.
El Irízar está autorizado para el transporte de residuos peligrosos desde el sector Antártico y tenía a bordo aproximadamente 80 toneladas de desechos.
Entre otros materiales, existían peligrosos de combustibles, aceites e hidrocarburos líquidos contaminados con agua, solventes, pinturas, radiológicos, resinas y restos de los laboratorios de investigación antárticos.
La evacuación de los residuos peligrosos del sector Antártico Argentino responde a una obligación del Estado nacional regulada por el Protocolo sobre el Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, más conocido como "Protocolo de Madrid".
Luego de la evaluación, la Secretaría de Ambiente controlará el manejo de los residuos peligrosos que se recuperen del buque insignia fiscalizando su desembarco, transporte, tratamiento y disposición final.
Una vez terminado este paso, el Irízar ingresará en el Dique Seco, dentro de la base naval Puerto Belgrano, donde se revisarán las incidencias en el casco.
De ser necesario, esa parte del buque será carenado, que consiste en reparar o componer el casco de la nave.
Luego de todos estos trámites -que demandarían unos tres meses-, el Irízar volvería a ser remolcado hasta el astillero Río Santiago, donde se le va a hacer el arreglo y lo necesario para suplir todo lo que afectado por el incendio.
Las primeras refacciones se realizarán sobre la zona del hangar, una de las más afectadas por el siniestro suscitado por una falla en un generador de la sala de máquinas.
Asimismo, en el marco de la segunda vida del buque, se renovarían los equipos con aparatos de última generación, según las especificaciones técnicas de la Armada Argentina.
Toda esta tarea englobaría un trabajo de entre uno y dos años, por lo que recién podrá volver a navegar a fines de 2009.




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