17 de enero 2008 - 00:00
En medio de las vacaciones de verano, Santiago del Estero se queda sin cines
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No es la primera vez que los santiagueños se quedarán sin salas donde la magia del séptimo arte se torne envolvente a través de la variopinta galería de filmes que se proyecten.
En los albores de la instalación del complejo cinematográfico de Cineplex en Santiago, paralelamente se habían instalado tres salas en un conocido hipermercado.
Corría el mes de octubre de 1997. Fue en esa época cuando el entonces exhibidor cinematográfico en el Hiper, Juan Alamo, había determinado la cesación de funciones de esos tres biógrafos debido a la poca rentabilidad obtenida desde que comenzaron a funcionar siete meses antes.
En un momento en que el séptimo arte había reaparecido con fuerza en Santiago, la gente de Cineplex SA había instalado cinco salas más en el Hiper a poco de la partida de las tres concesionadas a Juan Alamo.
Estas también duraron poco. La poca presencia de público había hecho que la linterna mágica se apagara nuevamente y que únicamente quedaran las del Disco, donde sí el público se volcaba con asiduidad y masivamente.
Los estrenos simultáneos de películas taquilleras y la generación de una enorme cultura cinematográfica, habían hecho de este arte la opción válida para la agenda del fin de semana de los santiagueños.
Las autoridades de Cineplex SA determinaron que las salas no van más en Santiago.
Ahora resta saber que funcionará en el espacio que dejarán vacío cuando se cierren las puertas de los cines, aunque lógicamente mucho se especula al respeto.
Hay quienes afirman que se instalaría un nuevo complejo comercial, mientras que otros sostienen que podría venir otra empresa dedicada a la explotación de cines.
Santiago del Estero contó con verdaderas catedrales cinematográficas, el Petit Palais y el Renzi son sólo ejemplos de ese tiempo de esplendor, y en el edificio donde funcionó el primero hoy se encuentra un complejo comercial.
En tanto, en el predio donde estuvo el Renzi hoy existe una playa de estacionamiento.
Hubo otras salas, como el Santiago y el Centro, que después de dejar de funcionar se convirtieron en locales comerciales.
Se recuerda además aquellos momentos en que Santiago contó con los cines Splendid, Select, Autocine y Luxor, entre otros. Estuvo el del teatro 25 de Mayo, que en el 2005 que recuperado para la proyección de películas argentinas.
Y, como opción para los cinéfilos, continúan su labor los cines clubes Méliés y La Moviola donde, si bien no se proyectan filme de alto impacto comercial, se puede disfrutar del cine-arte.



