Una audiencia en un juicio oral que se lleva a cabo en la localidad riojana de Chepes contra un sujeto que está acusado de abuso sexual debió suspenderse cuando el imputado intentó prender un cigarrillo de marihuana, en momentos en que declaraba.
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El imputado fue identificado como Marcelo Paiva Bolado, oriundo de la provincia de Mendoza, quien sorprendió a todos en el recinto, incluso a su propio defensor, cuando decidió fumar un "porro" en plena sesión, durante la jornada de el lunes.
Tras la curiosa situación, los jueces dispusieron que un psiquiatra determine si el acusado está en condiciones de ser juzgado.
En declaraciones al diario El Independiente de esta ciudad, el fiscal de Cámara de Chepes, Julián de la Colina, explicó que Paiva Bolado no llegó a encenderlo, sino que "metió la mano en el bolsillo y solamente sacó el cigarrillo" de marihuana.
El sujeto, que se reconoció ante la Justicia como adicto a la cocaína y a la marihuana desde los 14 años, es juzgado como presunto autor de delitos de abuso sexual simple contra dos mujeres, intento de hurto y lesiones leves.
Bolado se encuentra detenido en Chepes, la V Circunscripción Judicial de la provincia, desde hace más de seis meses.
Paralelamente, se inició un sumario en el ámbito de la Justicia Federal y de la Policía provincial, para establecer la eventual responsabilidad de los guardias en la provisión de la droga.
En ese sentido, el jefe de la comisaría de Chepes, Daniel Molina, tuvo que concurrir luego a tribunales para explicar el posible origen de la marihuana, dado que el imputado está alojado en la comisaría de esa ciudad.
Al respecto, el fiscal dijo que, según Molina, el detenido es requisado "todos los días" y deslindó cualquier responsabilidad en la tenencia de droga por parte del imputado.
Según trascendió, el imputado habría conseguido la droga a través de una persona que presuntamente lo esperó cuando llegó a los Tribunales.
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