Como viene ocurriendo los últimos años, el sábado pasado, siete semanas antes de su estreno, los fanáticos más extremos de «La guerra de las galaxias» empezaron a hacer la cola ante el Teatro Chino de Hollywood para ser los primeros espectadores que vean el sexto capítulo del ciclo «La venganza de Sith», que se estrenará mundialmente el 19 de mayo. Empresarios de la sala no tardaron en salir a la calle para advertirles que, el nuevo film de George Lucas no se estrenaría en ese lugar, sino casi un kilómetro y medio hacia el Suroeste, en el recientemente inaugurado complejo de salas ArcLight. Los fans de «Star Wars» dudaron, pero terminaron enojándose: los primeros 11 en la fila se negaron a dejar sus lugares, diciendo que se trataba de una maniobra en su contra. Sarah Sprague, presidenta de uno de los muchos clubes de fans, dijo que en 1999 y en 2002 ya existieron rumores de que las películas no se iban a dar en el Teatro Chino. «De aquí nadie nos mueve», insistió.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.