3 de agosto 2007 - 00:00

Fin de casos que causaron alarma

Luego de haber sido dada por muerta erróneamente, la beba que había sobrevivido a un nacimiento luego de sólo veintidós semanas de gestación, finalmente falleció ayer en un hospital de Monte Grande. Además, murió el jubilado que también había sido encontrado con vida en una morgue, luego de haberlo declarado por muerto, en la localidad de Quilmes.

El director del Policlínico Santamarina de Monte Grande, Mario Polcella, confirmó que la pequeña Brisa falleció debido a la insuficiente maduración que tenía en sus órganos.

Polcella recordó que clínicamente «se considera no viable a un feto cuando nace con menos de 24 semanas de gestación, por lo que la situación de Brisa era muy difícil».

La beba había sido dada por muerta y recuperada luego de que se escuchara su llanto desde el interior de una cámara de refrigeración de la morgue.

«A pesar del esfuerzo médico y de toda la asistencia que se le brindó en terapia intensiva, tengo que confirmar el deceso. Los padres están muy consternados», agregó el profesional.

Por otro lado, el jubilado Juan Llandor, quien había sido encontrado con vida ayer en Quilmes, falleció debido a una enfermedad terminal. El hombre había sido hallado por un operario de una empresa funeraria en la morgue del sanatorio, quien notó que Llandor, que estaba cubierto por una bolsa mortuoria, se movía. Al darse cuenta de que aún tenía signos vitales, los empleados acudieron inmediatamente a buscar ayuda.

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