El fiscal del juicio por el crimen de Tomás Santillán, cometido en noviembre de 2011 en la localidad bonaerense de Lincoln, dijo sentirse "conforme" con la condena a prisión perpetua de Adalberto Cuello, el único imputado del caso. "Me voy conforme", dijo el fiscal Javier Ochoaizpuro al retirarse de los tribunales de Junín tras conocerse el fallo.
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Respecto de que en vez de reclusión perpetua por homicidio doblemente calificado por ensañamiento y alevosía, tal como él había pedido en su alegato, a Cuello le dieron prisión perpetua pero solo con el segundo de los agravantes, el fiscal consideró que "la pena sigue siendo la misma" y lo que cambia es "su forma de ejecución".
Sobre el agravante de la alevosía, el fiscal destacó que el tribunal consideró que Cuello actuó "sobre seguro" y "a traición". Y consultado de si cree que el ahora condenado siente arrepentimiento por lo que hizo, respondió: "Eso hay que preguntárselo a él".
"Todos los que estamos en la Justicia trabajamos para que los hechos siempre lleguen a buen resultado. A veces se asegura ese éxito y otras veces no, pero siempre se trabaja de la mejor manera", afirmó el funcionario judicial.
Más temprano, antes de que se conociera el fallo, el fiscal había expresado sus expectativas de llegar a la sentencia condenatoria. Para el fiscal, a partir de los elementos analizados durante el debate, quedó "plenamente acreditada la responsabilidad penal" del acusado.
Adalberto Cuello fue condenado a prisión perpetua por el crimen de su exhijastro de 9 años, Tomás Dameno Santillán, cometido en noviembre de 2011 en la localidad bonaerense de Lincoln, con "astucia artera y traidora".
La sentencia fue dictada en forma unánime por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín, integrado por los jueces Miguel Angel Vilaseca Parisi, Karina Piegari y Claudia Dana, que halló a Cuello (39) responsable del delito de "homicidio calificado por haber sido cometido con alevosía".
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