6 de enero 2005 - 00:00

Genes y plata

Un aristócrata británico muy hábil para los negocios pidió clonar un perro que recibió al fallecer su rica propietaria, quien dispuso un fondo fiduciario de 75.000 euros para solventar los copiosos gastos del animal. Gracias a sus negocios en Bolsa, esos 75.000 euros se convirtieron en 200.000, informó ayer el diario londinense «Daily Mail», según el cual cuando muera el can, que tiene ya doce años, el fondo quedará para los fiduciarios.

Así, para no perder la herencia, el barón Benjamin Slade, invertirá 30.000 euros para clonar al animal. El aristócrata confía en que los fiduciarios deberán aceptar que se trata del original porque tendrá los mismos colmillos, el mismo pelaje y el mismo ADN. De no ser así, afirma, «habrá una interesante batalla legal».

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