Hallan restos de un gliptodonte en Mar del Plata

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Los restos fosilizados de un gliptodonte de gran tamaño fueron encontrados en una zona de acantilados al sur de Mar del Plata, en un hallazgo "único" para los expertos.

Se trata de la primera vez que se halla un cráneo de estos animales prehistóricos en esos sedimentos.

Los restos fueron encontrados por del Laboratorio de Paleontología del Museo Municipal de Ciencias "Lorenzo Scaglia", que extrajo de los acantilados al sur de la ciudad el cráneo, diferentes partes de la coraza y un miembro anterior de Plohophorus, un tipo de gliptodonte con aspectos poco conocidos.

Las excavaciones estuvieron a cargo de Alejandro Dondas, Fernando Scaglia y Andrea Elissamburu.

De acuerdo a lo publicado por el matutino local La Capital, si bien el género Plohophorus fue descubierto por Ameghino en 1908, sus restos han sido encontrados en sedimentos de diferentes antigüedades, pero escasamente en el Chapadmalelense, denominación con que se conocen los sedimentos de la parte inferior de los acantilados de la zona de Barranca de los Lobos, cuya antigüedad oscila de los 3,3 millones de años hasta los casi 5 millones.

El Plohophorus fue un animal de más de dos metros de largo, un metro de altura, que pesaba cerca de una tonelada.

Como los demás gliptodontes su dieta era herbívora, de hábitos pastoreadores, desplazándose en ambientes abiertos con predominio de vegetación herbácea.

Los especialistas del Museo explicaron que este ejemplar fue encontrado en los niveles más bajos, próximos a los cinco millones de años de antigüedad, época en que la zona gozaba de un clima más cálido y el ambiente debió parecerse bastante al del actual Chaco.

Los gliptodontes se originaron en las llanuras de América del Sur hace más de 45 millones de años; en general fueron de gran talla (algunas especies durante el cuaternario superaron los tres metros de longitud y pesaron unas dos toneladas), todos fueron terrestres.

Entre sus características principales, se destacó un caparazón macizo y rígido, un escudo del mismo material que le protegía la cabeza y una cola también con recubrimiento óseo.

Durante el cuaternario migraron hacia el norte llegando hasta la mitad del actual territorio de Estados Unidos.

Algunos animales que coexistieron con el ejemplar hallado fueron Thilacosmylus (marsupial del porte de un puma con dientes de sable), Chapalmalania, que era un prociónido cuyo tamaño y conformación eran similar al del panda gigante, aves gigantescas y carnívoras como Hermosiornis o carroñeras como los cóndores y el Toxodón cuyo aspecto remite un poco al de un hipopótamo.

También coexistió con el Telicomys, un roedor gigante del tamaño de un buey, los Megatherium y Milodón, herbívoros gigantescos con cierto aspecto de oso y muchos más, entre ellos los antecesores de los actuales tucu-tucu, vizcachas, ñandúes o ratones de campo.

Los gliptodontes se extinguieron hace menos de 10 mil años, junto con la mayor parte de los megamíferos, en el marco de un fenómeno complejo de carácter universal que incluye la coexistencia durante 4 ó 5 mil años con los primeros grupos humanos, para quienes también fue objeto de cacería.

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