La tesis que ganaba peso y sobre la que profundizaba anoche la Policía Bonaerense era que a Beauvais lo secuestraron delincuentes comunes que no sabían que era comisario. El les indica con quién debían hablar para pedir el rescate y en el ínterin quienes lo habían raptado se enteran de que era comisario de la Bonaerense. Ese hecho precipita su asesinato.
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Para el intendente de La Matanza, Alberto Balestrini -candidato a primer diputado nacional por la lista kirchnerista del Frente para la Victoria-, el comisario Oscar Beauvais «era un buen tipo, por los comentarios que se hacen, aunque yo nunca tuve contacto con él». El jefe municipal afirmó, en diálogo con este diario, que «por una cuestión de principios nunca me metí en la designación de los jefes policiales, y eso que el jefe de la Primera (departamental San Justo) es el que me tiene que cuidar a mí». Agregó que «(León) Arslanian (ministro de Seguridad), en algún momento me dijo quién venía a San Justo y yo le contesté que estaba bien, si él así lo había decidido». Concluyó señalando que «el comentario de pago chico es que este hombre vivía con una mujer, creo que paraguaya, que era mucho más joven que él; y la familia, su esposa, de la que estaba separado, no sabía nada de esto».
Antes de ser designado en La Matanza, Beauvais había pasado por la departamental de La Plata y también por la de Pinamar-Villa Gesell, que tiene en su jurisdicción a Cariló. El mismo lugar donde hace menos de un mes fue asesinado del mismo modo que el comisario, el contador Herro.
El gobernador de la provincia, Felipe Solá, dijo ayer a la prensa que «a priori» no cree que el crimen tuviese « connotaciones políticas», pero admitió que por el momento «no hay que descartar nada».
«Yo lo conocí como jefe de la Unidad Departamental de La Matanza (el mayor distrito del Gran Buenos Aires, con más de 1.400.000 habitantes) y tenía fama de ser un policía eficiente», afirmó Solá. Beauvais estaba por publicar un libro sobre la corrupción en las fuerzas de seguridad titulado «Los patanegra» y subtitulado «El principio del fin de la Policía Bonaerense», con el sello de la editorial Dunken. En la jerga policial se conoce como los «patanegra» a los efectivos de la Policía Bonaerense, mientras que a los de la Policía Federal se los conoce como los «patablanca».
El cuerpo fue hallado ayer en la mañana por un vecino, quien dio aviso a la Policía, la cual de inmediato envió varios móviles a la zona. Si bien durante varias horas se aguardó una confirmación oficial, desde el primer momento los investigadores sospecharon que el cadáver pertenecía al comisario Beauvais, pues correspondía a una persona de su edad y estaba vestido con ropa similar a la que tenía puesta el viernes pasado a la noche, cuando se lo vio por última vez en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
• Incógnita
El paradero de Beauvais y los posibles motivos de su desaparición eran hasta ayer por la mañana una incógnita, al punto que el propio subsecretario de Seguridad bonaerense, Martín Arias Duval, había afirmado en las primeras horas que no había «ningún llamado o indicio» de que el comisario «haya sido víctima de un ilícito».
Una de las razones para esa presunción fue que el auto del comisario había sido hallado el viernes pasado correctamente estacionado, cerrado con llave y sin signos de haber sufrido un robo o alguna acción violenta. Arias Duval había dicho que el ex jefe de la Delegación Departamentalde La Matanza, de 49 años, había sido visto por última vez el viernes pasado en la Universidad de Lomas de Zamora, «donde estaba cursando la carrera de Licenciado en Seguridad», y en la que «estuvo hasta las 20.45».
En declaraciones radiales, el funcionario indicó que ese mismo día, «alrededor de las 21.30, se recibe en la Comisaría de Lanús 8ª un llamado anónimo por parte de un supuesto vecino de la zona, diciendo que en cercanías de su domicilio había un vehículo abandonado, que era el que el comisario usaba para movilizarse, y que estaba a diez cuadras de la facultad».
Arias Duval dijo que, según los testimonios recibidos, el auto «estaba abandonado desde hacía varios días», y señaló que «estaba correctamente estacionado, cerrado con llave y sin ningún signo de violencia». Agregó que el vehículo «fue secuestrado preventivamente, a la espera de que se obtuviera la titularidad del vehículo y apareciera el dueño», ya que hasta ese momento no se sabía a quien pertenecía.
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