Ni el adusto sol de la banda presidencial que lució Cristina de Kirchner en su acto de asunción se salvó de ser adaptado al nuevo tiempo de primacía del género femenino que se abrió ayer en el país. Refreshing mediante (¿habrán tenido que pedirle ayuda al INDEC?), llamó la atención que pareciera tener rouge de subido tono en los labios y hasta algo de rimel en los ojos. El símbolo de una nueva era.
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