6 de mayo 2015 - 23:55
Juicio de Ángeles: médicos complicaron la situación de Mangeri
-
Qué lugares visitará el Papa en su viaje a la Argentina
-
La madre de Agostina Jalabert habló tras la llegada de Reverter al país: "Esto es un avance"
Jorge Mangeri
Sapag definió una excoriación como "una lesión superficial en la piel provocada por un elemento filoso, con punta o agudo" y cuando se exhibieron las fotos de las heridas y el fiscal Fernando Fiszer preguntó si algunas de las excoriaciones que se veían podrían haber sido producidas por una uña, el perito contestó: "Puede ser".
A preguntas del defensor Adrián Tenca, Sapag dijo que era probable que las lesiones de más reciente data sean de "enmascaramiento". Por su parte, Gerardo Decanio fue el primer médico legista en llegar esa noche a la fiscalía y hacer un primer examen a Mangeri. "Me encontré con lesiones muy complejas y decidí pedir cooperación. Un ojo más experimentado podía ser de ayuda", explicó Decanio.
Cuando el presidente del tribunal, el juez Fernando Ramírez, le preguntó si Mangeri daba alguna explicación sobre los apremios que supuestamente había recibido, Decanio contestó: "No especificaba nada. Sólo que había sido dentro de un auto y él no veía. Cambiaba el relato, lo acomodaba de acuerdo a lo que le decíamos".
Otro de los testigos fue la médica policial Sandra Berlusconi quien llevó a la audiencia apuntes que tomó la madrugada que revisaron a Mangeri en la fiscalía y precisó que el examen se inició a la 1.45 y terminó a las 3.15 de aquel sábado.
"A grandes rasgos, teníamos excoriaciones y quemaduras", recordó la médica y precisó que "las quemaduras tenían una data más reciente -de 6 a 72 horas- que las excoriaciones" -de cuatro a 14 días-, según estimó. Esta perito también coincidió con Sapag en que las excoriaciones que presentaba Mangeri "podrían ser compatibles con una uña".
El cuarto médico en revisar a Mangeri en la fiscalía, José Muhammad, también habló de distintos tipos de lesiones -aunque ninguna típica de apremios-, y afirmó que las excoriaciones eran "compatibles con una impronta ungueal".
Cuando el abogado querellante Pablo Lanusse le preguntó si en el momento de un arañazo, la piel del rasguñado queda en la región subungueal de quien se defiende, el legista respondió: "Absolutamente".
Los cuatro médicos recordaron que dos de las excoriaciones que parecían estar ocultas por ampollas eran las que Mangeri presentaba en las dos mejillas y ante preguntas de la defensa reconocieron que no se podía afirmar con certeza si las lesiones eran autoprovocadas u ocasionadas por terceros.
Matías Pérez Dávila es un quinto integrante de Medicina Legal de la PFA que vio a Mangeri ese sábado, aunque unas horas más tarde, a la mañana, cuando llegó detenido a la División Homicidios. Señaló que tenía "lesiones mixtas y complejas" y recordó una excoriación en "la región lumbar izquierda" como una lesión "compatible con un rasguño".
Las lesiones que presentaba Mangeri la noche en la que terminó detenido son clave para la acusación porque consideran que 22 de esas 34 heridas eran excoriaciones producidas por rasguños que Ángeles le hizo al portero en un intento de defensa cuando fue estrangulada y se relacionan con el hallazgo del ADN del portero debajo de las uñas de Ángeles.



