Música y danza folklórica como parte de los festejos.
La Avenida de Mayo porteña, esa histórica calle de Buenos Aires que vio nacer la gran metrópoli, festejó los 116 años de su nacimiento con un espectáculo de danzas y música folklórica que convocó a numerosos vecinos y paseantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un nutrido grupo de bailarines y conjuntos folklóricos recrearon las danzas nacionales y la música típica de distintos regiones del país en un espectáculo que tuvo como telón de fondo la conmemoración del Día de la Independencia, a 194 años de su declaración en la Casa de Tucumán.
Los festejos comenzaron en Avenida de Mayo y Luis Sáenz Peña, en el barrio porteño de Monserrat, con el izamiento y la bendición de la bandera celeste y blanca, donde estuvo presente el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Héctor Lombardi. Luego se inició el espectáculo con el baile `el pericón` y otras danzas folklóricas y siguieron los conjuntos de música que interpretaron diversas versiones de chamamé, zamba y chacarera.
Por su parte, Manuel Pérez Amigo, titular de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, entidad organizadora del festejo, precisó que "hace 116 años nació la actual ciudad porque con la apertura de la Avenida de Mayo cambió la urbanización y surgió la gran metrópoli que tenemos, dejando atrás la vieja aldea".
Pérez Amigo expresó que "desde hace 10 años festejamos el aniversario de la Avenida de Mayo, única calle del mundo que celebra su cumpleaños".
En este sentido, destacó que la Avenida sintetiza distintos momentos históricos, al señalar que en esta arteria "se construyó el primer subte de América del Sur, la línea A, y el primer rascacielos, `el Barolo` a la altura del 1300; y también fue testigo del primer ascensor de la ciudad".
La Avenida de Mayo fue impulsada por el intendente de la ciudad, Torcuato de Alvear, designado por el entonces presidente Julio Argentino Roca, "tratando de imitar los bulevares de París", dijo Pérez Amigo; pero recién se inauguró en 1894.
Dejá tu comentario