La Ciudad vivió una jornada de calor agobiante y alerta amarilla

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Mientras regía un alerta amarilla por ola de calor emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), los porteños y habitantes de zonas aledañas vivieron este lunes una jornada agobiante, ya que la temperatura en Capital Federal pasó los 36 grados, con una sensación térmica de 38.5.

Los termómetros marcaron su punto máximo alrededor de las 16:00 cuando llegaron a 36.2, superando así la máxima anunciada para este lunes que era de 35 grados.

A las 10:00 de la mañana, el termómetro ya marcaba 30,5 grados en Buenos Aires, una marca sólo superada por la norteña Formosa, con 31,7, en el ranking de temperaturas de las ciudades argentinas.

Los porteños ya a esa hora soportaban una sensación térmica de 34 grados, con una humedad del 62 por ciento, mientras que en el caso de Formosa, era de 38,4 y 67, en los respectivos valores.

El alerta amarilla que regía para Buenos Aires y Rosario contempló que "las olas de calor pueden ser peligrosas, especialmente para los bebés y niños pequeños, personas mayores de 65 años o aquellos con enfermedades crónicas", por lo que "se requiere la toma de medidas preventivas".

El Ministerio de Salud bonaerense llamó a prevenir "los golpes de calor", sobre todo en la Costa, donde "aumentaron los casos en un 20 por ciento".

"En los hospitales móviles dispuestos por el Ministerio de Salud y en la Unidad de Pronta Atención de Mar del Plata (UPA)se atendieron más de 50 casos en los últimos cinco días", indicó la cartera de Salud provincial.

"El gobierno de la Provincia de Buenos Aires recomendó hidratación permanente, incluso si no se tiene sed, ropa liviana, evitar exponerse al sol de 10:00 a 16:00 y no hacer actividad física de alto impacto.

El llamado golpe de calor es la consecuencia más grave de la exposición prolongada a las altas temperaturas y puede ser muy severa en bebés, niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas", explicó el ministro Alejandro Collia.

Con una jornada de sol pleno y un predominio de viento del noreste, Buenos Aires se convirtió otra vez en un horno.

Ante este tipo de situaciones, las autoridades de salud aconsejaron tomar mucha agua durante todo el día, consumir alimentos frescos, como frutas y verduras, usar ropa suelta, de materiales livianos y de colores claros, y protegerse del sol poniéndose un sombre o usando una sombrilla.

La buena noticia es que se espera que la ola de calor termine en el transcurso de este martes, al menos para Buenos Aires, ya que el paso de un frente frío dejaría la temperatura máxima para la jornada, que sería lluviosa, con apenas unos 25 grados.

Entre miércoles, cuando persistirán las posibilidades de lluvia, y el jueves, se esperan jornadas con calor morado, con máximas que no superarían los 30 grados.

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