Los padres de Madeleine McCann y su entorno vuelven a
ser sospechados luego del hallazgo de sangre en su dormitorio.
Lisboa - La policía judicial lusa está convencida de que la niña británica Madeleine Mc-Cann murió la noche en que se dio por desaparecida, que significa que ha descartado en forma definitiva la hipótesis de un secuestro. Por tanto, las sospechas iniciales sobre el entorno familiar y de los propios padres han cobrado fuerzas. La pesquisa sostiene que la niña falleció como consecuencia de «un homicidio o accidente por negligencia», mucho más luego del hallazgo de sangre en el cuarto del matrimonio y cuyo resultado se dará a conocer en los próximos días. Mientras tanto, sus padres Gerry y Kate McCann siguen pensando que «esperan encontrar a la niña con vida».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario