La Haya (EFE) - La mujer considerada como la más vieja del mundo, la holandesa Hendrijkje van Andel-Schipper, falleció ayer a la edad de 115 años en la residencia de ancianos en la que vivía, en la localidad de Bunnik, al norte de Holanda. Nacida el 29 de junio de 1890, su deceso se produjo mientras dormía, según informó el director del centro.
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El 26 de setiembre de 2003, Hendrijkje van Andel-Schipper se convirtió en la holandesa más vieja y, desde el 30 de mayo de 2004, era la persona más anciana del mundo, según la agencia holandesa «ANP». Se casó en 1939, a los 49 años de edad, con Dick van Adel, quien falleció veinte años después, sin que la pareja tuviera hijos.
Aparte de problemas de visión, Andel-Schipper no padecía ningún otra afección de salud, tenía buena memoria, estaba en perfectas facultades mentales, un ritmo cardíaco regular y una normal presión arterial. Andel-Schipper había donado su cuerpo a la ciencia, por lo que tras haberse comprobado oficialmente su muerte, sus restos fueron trasladados a la Universidad Rijks de Groningen (norte del país).
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