Registran una "batalla a muerte" entre dos estrellas: una se traga a la otra

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Una "gigante rojo" creció tanto que se aproximó hasta otra estrella de menor tamaño, la cual finalmente fue absorbida. Eñ resultado fue una serie de explosiones de luz y gas.

Científicos del Observatorio del Sur de Europa (ESO, por sus siglas en inglés) mediante el telescopio ALMA (las siglas en inglés de Gran Conjunto Milimétrico/Submilimétrico de Atacama), en Chile, lograron registrar una violenta batalla a muerte entre dos estrellas, que terminó con una de ellas tragándose a la otra.

El resultado de esa pelea estelar fueron poderosas explosiones de gas y luz, y la muerte final de uno de los astros, según cuenta la BBC.

La pelea captada por el ALMA ocurrió entre dos estrellas que giran una en torno a la otra, algo que los científicos llaman un "sistema binario de estrellas".

El sistema binario que protagonizó la disputa se llama HD101584 y está ubicado en la constelación de Centauro, a miles de años luz de la Tierra.

Por un lado, se registró a un "gigante rojo" -estrella que después de haber consumido todo el hidrógeno de su núcleo, se hincha y libera sus capas exteriores de gas- y Luego de esto, la estrella se convierte en una enana blanca y muere.

Este gigante rojo creció tanto que se aproximó hasta otra estrella de menor tamaño, la cual finalmente fue absorbida. Mientras esto sucedía, dio poderosos giros de los cuales surgieron grandes emanaciones de luz y gas, que se registraron como poderosos estallidos.

El violento enfrentamiento entre las dos estrellas resulta muy útil para entender cómo sería la agonía y la muerte de una estrella como nuestro Sol.

"Actualmente podemos describir el proceso de muerte que es común a varias estrellas similares al Sol, pero no podemos explicar por qué y cómo ocurre exactamente", dijo en un comunicado Sofia Ramstedt, investigadora del departamento de Astronomía de la Universidad de Uppsala en Suecia y coautora del estudio en el que se publicó la imagen captada por el ALMA.

"Con imágenes detalladas del entorno de HD101584 podemos hacer la conexión entre la estrella gigante que era antes y el remanente estelar en el que pronto se convertirá", explica Ramstedt.

La tecnología actual permite observar los gases que rodean al sistema binario, pero ambas estrellas son tan lejanas y están ahora tan cerca una de la otra en el centro de la nebulosa que por el momento resulta imposible verlas en detalle.

Los astrónomos del ESO, sin embargo, ya trabajan en la construcción del Telescopio Extremadamente Grande (ELT, por sus siglas en inglés), con el que buscan fisgonear más de cerca a las dos estrellas combatientes.

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