28 de junio 2013 - 23:00

"No sospecho ni dejo de sospechar de nadie"

El padre de Angeles, Franklin Rawson, junto a su pareja.
El padre de Angeles, Franklin Rawson, junto a su pareja.
Franklin Rawson, padre de la adolescente asesinada Angeles Rawson, declaró como testigo en el marco de la causa por el crimen ante la fiscal de instrucción porteña Paula Asaro y el juez de la causa, Javier Feliciano Ríos.

A su salida de los Tribunales, opinó que "se está haciendo lo correcto para llegar a la verdad" y pidió a la Justicia "poner todos los medios a disposición y que investigue con seriedad y transparencia". "Le conté al juez lo que creí necesario y lo que me preguntó", describió sobre su presentación.

"Quiero saber lo que le pasó a mi hija", añadió Franklin Rawson. Respecto al tratamiento de los medios de comunicación respecto al tema, sostuvo que "se está haciendo un tratamiento respetuoso, a veces se exagera un poco en algunas cosas pero en general fue bueno". "No sospecho ni dejo de sospechar de nadie, que se llegue al fondo de la verdad", concluyó.

Por su parte su abogado, Pablo Lanusse, criticó la publicación periodística de fotografías del cádaver de la joven y pidió "colaboración a los medios" para evitar ese tipo de conductas.

Más temprano Miguel Ángel Pierri, el abogado de Jorge Mangeri, el portero detenido por el crimen, aseguró que los vecinos del edificio donde vivía la víctima "tienen miedo de declarar", denunció que se está "direccionando la información" para complicar la situación de su defendido, y anunció que está analizando solicitar una nueva autopsia.

El letrado dijo que, con la aparición de la cinta que derivó ayer en la declaración de todos los vecinos del edificio, "por primera vez se escuchó un escenario distinto respecto al crimen", aunque dijo que "es necesario" que se encuentre a la persona que habla en la cinta, sobre quien aún no hay rastros.

"Para mí impera el miedo entre los vecinos, la gente no quiere hablar. Yo no les creo que no hayan escuchado nada, yo no les creo. ¿A usted le parece que nadie escuchó cómo se concretó este salvaje crimen? La (dueña) del primero A, estaba. La del primero B, también, la de la planta baja B, también...", dijo Pierri.

Por otra parte, denunció que, a su criterio, se está desviando la información únicamente hacia Mangeri: "Lo que veo es que hay tantos errores en la cadena de custodia que a veces me hace sospechar. Es muy grave esto. Algo está pasando por algún lugar que no vemos, sin ninguna lógica", dijo.

"No hubiera sido más lógico haber dicho el lunes mismo que se hab
ía hallado en el dedo índice (de Angeles) la presencia mayoritaria de un ADN masculino que pertenece a Mangeri y otro ADN masculino más. No lo dijeron, sino que dijeron que se encontró ADN de Mangeri. Veo que están direccionando la información. Si ven el expediente está muy claro que hay dos registros de ADN", aclaró.

En tanto, Pierri insistió en que continuará con la defensa del portero y que colaborará con la investigación del hecho porque, entiende que "a este escenario le faltan patas a la mesa".

"Deme 20 días y yo alguna sorpresa voy a traer", dijo, enigmático, el letrado, y anticipó que está evaluando junto al perito genetista que trabaja en su despacho, Gabriel Boselli, solicitar una nueva autopsia para evacuar dudas.

Por otra parte, a pedido de un periodista, el abogado explicó que su teoría apunta a que el crimen de la adolescente, ocurrido el lunes 10 de junio último, pudo haberse cometido en el sótano del edificio de Ravignani 2360, de Palermo, donde vivía Angeles con su familia.

"Si tengo que aceptar que el ámbito fue el edificio, puedo sospechar que no fue en el hall. En todo caso, creo que pudo haber sido en el sótano, que es muy pequeño", dijo el abogado, quien reiteró que el portero, por el momento, no va a declarar "porque no se conoce la totalidad de las pruebas".

Finalmente, insistió que hubo errores en la preservación de la cadena de custodia de las pruebas.

"Tenemos un informe muy contundente. El cuerpo salió del Ceamse, de José León Suárez, con las bolsas de protocolo, que son de papel madera, en las manos, como si fueran mitones. Esos sobres permanecieron hasta un punto donde hubo control, pero allí se cambiaron por bolsas plásticas. Hay un juez y una fiscal que deben velar por la transparencia", explicó.

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