Una de las escenas más conmovedoras: la evacuación de los pacientes (mayores, niños y recién nacidos) del Sanatorio de la Trinidad, algunos en grave estado. En menor escala, los vecinos se vieron afectados por la falta de luz y de trenes y por un gran dispositivo de prevención.
Un peligroso escape de gas causado por la rotura de un caño maestro causó ayer una ola de alarma en el barrio porteño de Palermo y obligó a evacuar varios edificios de los alrededores, entre ellos, un sanatorio, un hipermercado y la mayor mezquita de la Argentina.
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Lo cierto fue que el episodio, que no provocó víctimas, derivó en un megaoperativo de seguridad, en el marco del cual debió acordonarse y despejarse una zona de cuatro cuadras a la redonda y cortar el suministro de energía eléctrica a más de 2 mil clientes. Otro servicio afectado por el hecho fue el tránsito del ferrocarril de la ex línea San Martín, cuyas formaciones deben pasar justo encima del caño averiado y debieron ser interrumpidas.
Sin embargo, la rotura del caño maestro no causó problemas en el servicio de gas, ya que -según aclaró la vocera de la empresa MetroGas, Virginia Gatti- «los domicilios se alimentan de otros ductos». La rotura del caño fue provocada por una pequeña máquina retroexcavadora que trabajaba en la nivelación del suelo para la construcción de un parque público del Gobierno porteño.
La máquina, perteneciente a una empresa contratista, rompió con gran estruendo el ducto que transportaba el gas, lo que causó alarma, por el ruido ensordecedor (como una turbina de avión), entre los automovilistas y transeúntes que pasaban por la zona, particularmente concurrida ayer por los festejos del Día del Estudiante.
Según indicaron voceros del área de Infraestructura del Gobierno porteño, una de las causas del episodio sería que el caño «estaba a ras del suelo, cuando por normativa debería estar a 60 centímetros de profundidad». En tanto, desde la empresa MetroGas, la vocera Virginia Gatti advirtió que la compañía recomienda que «cada vez que van a hacer una obra pidan los planos para saber por dónde circulan los caños, para no sufrir este tipo de incidentes».
Luego del estremecedor ruido, media hora después comenzaron a llegar a la zona efectivos de la Policía Federal, de los bomberos, de Defensa Civil, de la Subsecretaría de Emergencias porteña y técnicos de MetroGas.
• Conmovedor
La primera medida fue evacuar los edificios que rodeaban la esquina de Cerviño y Bullrich, entre los que se encuentra el gran predio ocupado por un hipermercado, en cuya planta baja funciona un centro comercial. Asimismo, debió ser evacuada la mezquita Rey Fahd, el mayor templo islámico de la Argentina. Sin embargo, las imágenes más conmovedoras fueron las registradas en el Sanatorio de la Trinidad, donde los pacientes de todos los sectores, incluso aquellos que estaban internados en la unidad de cuidados intensivos, debieron ser derivados.
Ante la imposibilidad de acceder a la zona con vehículos motorizados, los pacientes de la clínica fueron retirados del sanatorio en sillas de rueda, en camillas o directamente a pie. Asimismo, se procedió a cortar el servicio eléctrico en la zona -afectando a 2.085 clientes-, mientras desde la Subsecretaría de Emergencias se pedía que los automovilistas se abstuvieran de circular por la zona para evitar todo tipo de ignición y combustión en los alrededores de la rotura. Finalmente, la situación fue controlada cuando personal de MetroGas cortó el flujo de combustible desde una llave ubicada a la altura del cruce de la avenida Santa Fe y Dorrego.
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