19 de febrero 2010 - 23:46
Por la lluvia, la Ciudad volvió a colapsar: inundaciones, caos de tránsito y cortes de luz
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La medida dejó fuera de servicio unos 170 semáforos y dos hospitales, el Santojanni y el Tobar García, debieron recurrir auxilio de la ciudad al quedarse sin electricidad.
El transporte público se vio también afectado por la tormenta, que arreció cuando para muchos finalizaba la jornada laboral y querían volver a sus casas: todas las líneas del subterráneo y el Premetro sufrieron demoras o quedaron interrumpidas pasadas las 17, aunque luego de una dos horas se fue restableciendo en forma paulatina el servicio.
Lo mismo ocurría con los trenes de las Líneas Roca -interrumpido el ramal eléctrico-, Sarmiento y Mitre, que funcionaron con demoras mayores a las habituales, en tanto los choferes de colectivos buscaban atajos para sortear las áreas inundadas.
Debido al congestionamiento de tránsito y la presencia de agua sobre la calzada, quedaron casi totalmente interrumpidas o con marcha muy lenta las autopistas Ricchieri y Dellepiane y la 25 de mayo sur en su cruce con la Buenos Aires-La Plata, mientras que la General paz en su cruce con Beiró fue interrumpido por acumulación de agua.
Fuentes de Emergencias y Logística del gobierno porteño dijeron que para esta madrugada se esperaba un frente frío por lo que no se descartaban nuevas lluvias.
También detallaron que la acumulación de agua fue muy variada ya que en Bartolomé Mitre y 24 de Noviembre alcanzó los 80 centímetros y en Juan B. Justo y Loyola 1,20 metros.
Según precisaron, sólo en Palermo cayeron 60 milímetros; el promedio en los barrios fue de 70 milímetros, mientras que en el pico de la tormenta, entre las 17 y las 18, cayeron 81 milímetros.
El jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que ya cayeron "77 milímetros" de agua, "casi tanto como el lunes" pasado aunque valoró que "esta vez hubo un alerta meteorológico a tiempo" que permitió "tener los sumideros limpios" cerca del mediodía y desplegar personal en las áreas críticas.
El arroyo Maldonado "está desbordado y volaron las bocas de tormenta" por la presión del agua, que sale a borbotones y si la calle está muy inundada eso puede pasar desapercibido y era "el mayor riesgo" en ese momento, subrayó.
Precisó que esto "ocurrirá cada vez que llueva mucho porque no hay soluciones mágicas" y evitarlo depende de obras como las del arroyo Maldonado. "La buena noticia -señaló- es que las obras ya comenzaron".




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