Por violentos incidentes en el Hospital Fiorito, médicos estuvieron atrincherados

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Los médicos del Hospital Fiorito tuvieron que cerrar durante varias horas la sala de guardias y "atrincherarse" en el nosocomio debido a las agresiones y "amenazas con armas" que sufrieron por parte de familiares de dos jóvenes que llegaron accidentados y murieron por consecuencia de las graves heridas que habían sufrido, en la localidad bonaerense de Avellaneda.

Tras los tensos acontecimientos, que habrían incluido agresiones físicas, verbales y hasta amenazas con un arma de fuego, el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, acudió al hospital para "restablecer el normal funcionamiento y llevar tranquilidad a sus trabajadores", al tiempo que anunció un refuerzo en la seguridad para el nosocomio.

Todo comenzó cuando un grupo de familiares de los dos jóvenes que murieron -a pesar de las tareas de los médicos- por las graves heridas que sufrieron en dos accidentes distintos, ingresaron al hospital e increparon a los profesionales, intimidándolos con un arma de fuego, según denunciaron los profesionales.

Uno de los jóvenes que finalmente murió había ingresado al hospital alrededor de las 0:30 tras colisionar con su moto contra un camión y el otro llegó al nosocomio sin signos vitales a las 6:00 como consecuencia de un choque con un automóvil.

De acuerdo con el relato de Miriam Cobos, la jefa de Guardia del hospital, durante la madrugada ingresaron "tres personas accidentadas", por distintos accidentes de tránsito, de las cuales fallecieron dos.

"Uno de los heridos falleció enseguida de haber ingresado, casi de inmediato. Los familiares reclamaban porque se murió, pero uno hace medicina y no milagros. Agredieron al personal que salió a dar la novedad. Luego, falleció el otro, que estaba en terapia intensiva", dijo la médica.

Ante las agresiones, el equipo médico de guardia se refugió en una sala del hospital y llamó al 911, dado que además de las agresiones había visibilizado que "algunos familiares de la víctima fatal tenían armas de fuego".

"El 911 nos dio respuesta enseguida, tardó en llegar el personal. Encima, el que vino era muy poco en comparación con la cantidad de gente había en el hospital y que querían agredir a los médicos", contó Cobos.

Precisó que los médicos y enfermeros de guardia alcanzaron a sufrir agresiones físicas y verbales.

"Me encontré con un cuadro violento en el hall de entrada, gente insultando, golpeando puertas. El jefe de guardia saliente estaba atrincherado en la guardia pidiendo refuerzos de seguridad desde las 6:00 de la mañana", indicó.

Más tarde, los familiares de los fallecidos desmintieron que hayan agredido a los médicos.

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