Reconstruyeron muerte de peatón: al policía no se le cayó el arma

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La Justicia realizó la reconstrucción del hecho que provocó la muerte de Ariel Domínguez el miércoles 20 de julio en el barrio porteño de San Telmo, de la que participó el policía acusado aunque no pudo demostrar cómo se le cayó el arma de la que salió el disparo mortal.

Varios efectivos de Gendarmería y el cabo de la federal Ariel Mendoza realizaron la reconstrucción a la altura de la avenida Colón al 1.100, donde el joven cayó muerto al recibir una bala en su cabeza luego de que -según la versión del uniformado- se le cayera el arma al piso y ésta se disparara accidentalmente.

En el lugar, los peritos de Gendarmería tomaron mediciones para determinar la dirección de la bala, y hasta hicieron realizar al policía sus movimientos antes que ocurriese el hecho.

A su vez, tres testigos presenciales del hecho participaron de la reconstrucción y sólo uno de ellos recordó haber visto cuando al cabo de la Federal se le cayó el arma, aunque no pudo precisar si la misma se cayó de la cartuchera o bien a la altura de su cintura.

En cambio, los otros dos testigos sólo dijeron haber visto cuando el arma ya estaba en el piso, y uno de ellos que el cabo la levantó del suelo luego del disparo, informaron fuentes judiciales.

La hipótesis de la familia de Domínguez es que previo a que el arma cayera al piso hubo una manipulación de ésta por parte del policía, y que éste luego quiso hacer pasar como que la pistola directamente se le cayó y que todo se trató netamente un accidente.

Por ello para el abogado Jorge Taiah se trató de un "homicidio culposo" y no un accidente como refiere el policía en su versión, la misma que dio al ser indagado el viernes pasado ante la jueza de instrucción María Gabriela Lanz.

Por lo pronto, para la próxima semana se prevé la realización por parte de Gendarmería de la ampliación de una prueba balística, y de un estudio conocido como "tormento" el cual consisten en arrojar el arma al piso en reiteradas veces a fin de poder determinar si es posible que se dispare en forma automática, como dice Mendoza que ocurrió.

Asimismo, la jueza Lanz quien en los próximos días definirá la situación procesal del cabo de la federal volvió a instalar el secreto de sumario en la causa. El abogado querellante explicó que existe "un accidente cuando se trata de un hecho azaroso", algo distinto de cuando "hay un mal manejo de determinadas situaciones".

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