Escenario espectacular para la presentación de los Rolling Stones: la lengua que engalanó el
primero de sus discos y se transformó en símbolo de la banda que ganó la simpatía del mundo.
Estados Unidos vivió anoche una gran fiesta del deporte y del espectáculo: la XL edición del Super Bowl y la presentacia -en el entretiempo- de los Rolling Stones. Dos acontecimientos que contrastaron con la gruesa capa de nieve que cubría el estado de Detroit.
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Los 67.500 espectadores que colmaron el estadio Ford Field para ver a los Acereros de Pittsburgh y los Halcones Marinos de Seattle fueron tomando esfervescencia a través del juego agitando la tradicional toalla amarilla y negra, el tradicional símbolo de los Acereros, más conocida como la «Terrible Towell». Un dato: en televisión se llegó a pagar ayer u$s 2,5 millones por un spot de 3 segundos de publicidad.
Un 7-3 en favor de Pittsburg cerró la primera parte y mientras se abría un espectacular escenario en forma de lengua como emblema de lo que vendría minutos después: en escena los...Rolling Stones. Si el estadio estaba «en llamas», al decir de los comentaristas, desde ese momento se vivió un momento «mágico, lleno de música, color y la magia musical de este grupo que conmocionó y lo hace aún al mundo».