26 de enero 2008 - 00:00

Retiran cruz de 500 kilos de iglesia por peligro de derrumbe

La cruz se encontraba en la iglesia con dos altas cúpulas de estilo gótico situada en la esquina de Constitución y Lima, a pocos metros de la terminal de trenes
La cruz se encontraba en la iglesia con dos altas cúpulas de estilo gótico situada en la esquina de Constitución y Lima, a pocos metros de la terminal de trenes
La cruz de media tonelada que estaba a punto de derrumbarse desde una de las cúpulas de la Iglesia Inmaculado Corazón de María, del barrio porteño de Constitución, fue retirada ayer del lugar por personal de la Guardia de Auxilio del Gobierno porteño.

La tarea, que se cumplió sin que se produjeran mayores inconvenientes, fue completada poco después del mediodía, luego de tareas que se completaron en más de seis horas, en las que se utilizaron dos enormes grúas de 60 y 80 metros de altura.

La cruz se encontraba en la iglesia con dos altas cúpulas de estilo gótico situada en la esquina de Constitución y Lima, a pocos metros de la terminal de trenes y el cruce de las autopistas 25 de Mayo y 9 de Julio, en una zona de importante circulación de vehículos y personas.

Desde antes de las 5:00, los agentes porteños, con la colaboración de la Policía Federal, cortaron el tránsito de Lima y Constitución, para luego colocar un vallado perimetral rodenando la zona.

Inmediatamente se llevaron a cabo, durante varias horas, el armado de las gigantescas grúas utilizadas para llegar al enorme crucifijo que se encontraba en peligro de derrumbe.

El párroco del templo, el padre Gustavo Larrazábal, admitió que contempló las obra con "nostalgia", aunque a la vez con "tranquilidad" porque se alejaba "un verdadero peligro para vehículos y transeúntes".

Al referirse a las causa por las cuales el crucifijo comenzó a derrumbarse y en los últimos días se mecía amenazante en las alturas, el religioso, en declaraciones a un canal de cable, adjudicó gran parte de la responsabilidad al "contexto agresivo" que rodea la Iglesia.

En ese sentido, hizo hincapié en las cercanías de la vías de la línea C de subterráneos y el cruce de la autopistas, que hace que "el edificio sufre permanentes vibraciones, lo cual deteriora la mampostería".

El padre Larrazábal también se refirió a los poblemas de fondos y de mantenimiento del edificio.

"El gran problema es el mantenimiento del edificio. La parroquia solo se mantiene con el aporte de los fieles. Yo siempre digo que si esta iglesia estuviera en la Recoleta o Palermo, hubiera recibido mayor atención de las distintas administraciones", expresó.

Sin embargo, el religioso reconoció que a partir del martes pasado, cuando el tema trascendió en los medios de comunicación, se acercaron autoridades del Gobierno porteño y d la Secretaría de Culto de la Nación para "ver como se puede solucionar esto".

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