El Ministerio de Salud incorporó al Calendario Nacional de Vacunación la vacuna séxtuple acelular, que protege en una sola aplicación contra la difteria, el tétanos, la tos convulsa, la hepatitis B, la poliomielitis y las infecciones invasivas por Haemophilus influenzae tipo b.
El Gobierno incorpora la vacuna séxtuple acelular: los bebés nacidos desde 2028 recibirán menos inyecciones
La nueva vacuna combinada reemplazará a la pentavalente y a la antipoliomielítica inactivada que hoy se aplican por separado. Además, se elimina el refuerzo contra la polio a los 5 años.
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La formulación protege contra difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B, poliomielitis e infecciones invasivas por Haemophilus influenzae tipo b. Reemplazará dos vacunas que actualmente se aplican por separado.
Así lo dispuso la Resolución 1567/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial con la firma del ministro Mario Lugones, donde se indicó que será gratuita y obligatoria para los chicos nacidos a partir del 1 de enero de 2028.
El esquema prevé tres dosis a los 2, 4 y 6 meses de edad y un refuerzo entre los 15 y 18 meses. Con ese calendario, la séxtuple reemplazará a la vacuna pentavalente y a la antipoliomielítica inactivada (IPV), que hoy se aplican por separado en esas mismas edades. Los chicos que completen el nuevo esquema ya no necesitarán el refuerzo de IPV al ingresar a la escuela, a los 5 años.
Para los nacidos hasta el 31 de diciembre de 2027 no habrá cambios: continuarán y completarán sus esquemas con pentavalente e IPV, según las edades e intervalos vigentes. La norma aclara también que se mantiene la dosis de hepatitis B al nacer y que el resto de las vacunas del calendario quedan como están.
Hasta ahora, la séxtuple solo se aplicaba a población pediátrica con indicaciones especiales, entre ellos los bebés prematuros nacidos antes de las 37 semanas y con menos de 1.500 gramos.
¿Por qué el cambio?
Según los fundamentos, juntar los componentes en una sola formulación reduce la cantidad de inyecciones por visita y, con ello, las molestias y el dolor para los chicos. El Gobierno sostiene que eso puede mejorar la adherencia y las coberturas, y disminuir las “oportunidades perdidas” de vacunación. También menciona ventajas logísticas: menos errores al preparar y aplicar las dosis, registros más ordenados y una gestión más simple de la cadena de frío y de los insumos en los vacunatorios.
Otro punto es el componente contra la tos convulsa. La nueva vacuna usa una formulación acelular, que reemplaza a la celular de la pentavalente actual, en función de las diferencias de reactogenicidad entre ambas, es decir, de las reacciones que provocan tras su aplicación.
La incorporación fue aprobada por la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) en una reunión extraordinaria realizada el 29 de octubre, apenas un día antes de la firma de la resolución. La Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles deberá elaborar ahora los lineamientos técnicos para la transición entre cohortes y para los casos de esquemas incompletos o mixtos.




