10 de octubre 2012 - 10:16

Secuestro y asesinato de empresario: autopsia complica a la policía

Secuestro y asesinato de empresario: autopsia complica a la policía
Los dos policías de la comisaría de la localidad bonaerense de Wilde que participaron en la noche del jueves del tiroteo en el que murió el empresario Juan Carlos Caggiano y uno de los delincuentes que lo mantenían secuestrado, quedaron demorados ante la sospecha de que uno de ellos efectuó el disparo que mató al cautivo.

Fuentes de la investigación informaron que la autopsia al cuerpo de Caggiano (46), dueño de la empresa de transportes Quilmes Truck S.A., reveló esta tarde que la víctima recibió un balazo disparado desde varios metros de distancia.

Los forenses de la Morgue Judicial de Lomas de Zamora no pudieron hallar el plomo en el cadáver, pero sí determinaron que fue disparado de atrás hacia adelante, de arriba hacia abajo, ingresó por la nuca y salió por el pecho.

En tanto, los dos efectivos demorados serán indagados por los fiscales de la causa, Elbio Laborde y Alejandro Rojas, y los investigadores procuraban localizar por lo menos a un prófugo de la banda, que antes de producirse el crimen de Caggiano había exigido un rescate de 50.000 pesos.

Según las fuentes, un socio de la víctima declaró ante la Justicia que lo llamaron a él para que pague esa suma y que luego se encontró con Caggiano y los secuestradores que lo mantenían cautivo en la zona de Quilmes.

Según este testigo, en ese lugar alcanzó a ver a su socio al volante de su Audi TT, a uno los captores en el asiento del acompañante y a otros tres atrás. El socio contó que uno de los secuestradores le dijo: "¡¿Trajiste la plata?!", a lo que él se asustó, respondió que no tenía esa suma y huyó a la carrera, abandonando su propio auto.

Las fuentes señalaron que los policías ahora involucrados en el hecho, cargaban nafta en una estación de servicio ubicada en el Boulevard de los Italianos, en el límite entre Wilde y la vecina Villa Domínico cuando vieron pasar el auto de Caggiano a contramano, y sobre el que ya pesaba el pedido de secuestro, e iniciaron la persecución.

La primera versión de los efectivos indicó que al momento del tiroteo dos personas bajaron del lado del acompañante del Audi TT y una tercera del lado del chofer, que luego se estableció que era el propio Caggiano.

Según las fuentes, los policías dijeron que los delincuentes les dispararon, y por eso repelieron la agresión. A raíz del tiroteo murió Caggiano y también un sospechoso que hasta esta tarde no había sido identificado, pero se estima que tenía unos 20 ó 22 años; al tiempo que un joven fue detenido como uno de los supuestos secuestradores.

El apresado fue identificado por los investigadores como Rodrigo Emanuel Vargas (18), imputado en tres causas penales por robo, en una de las cuáles también se investiga un homicidio.

En el lugar donde se produjo el enfrentamiento, los peritos hallaron al menos siete vainas servidas calibre 9 milímetros y .45, y secuestraron las dos pistolas de los policías y una 9 y una .45, en poder de los presuntos delincuentes. Una fuente de la investigación explicó que por el lugar donde quedaron las vainas secuestradas, y los datos aportados por los testigos presenciales, hubo disparos de ambos lados.

Las hipótesis que manejan los pesquisas son que los delincuentes mataron a Caggiano cuando éste bajó del Audi TT y corrió hacia los efectivos o fue alcanzado por un disparo policial al descender semiagachado de su auto importado, que es bastante bajo.

En tanto, los fiscales Laborde y Rojas solicitaron las llamadas al 911 que alertaron sobre el hecho para determinar si los operadores informaron que había una víctima de rehén a bordo del auto o que sólo se trataba de un robo del vehículo. De esta manera, podría quedar claro si los policías ahora demorados sabían que a bordo del auto iba Caggiano.

El hecho comenzó el jueves a las 21, cuando Caggiano llegó en su Audi TT a su casa situada en Lucena 1644, casi esquina Pasaje Angaco, de Gerli, a metros de donde la semana pasada apareció el auto del testigo Alfonso Severo, secuestrado horas antes de declarar en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra.

Luego, cerca de las 22, el Audi TT fue visto por los dos efectivos que iban en un móvil de la comisaría de Wilde, por lo que se inició una persecución que finalizó en Centenario Uruguayo y Campichuelo, de Villa Domínico.

Allí, según un jefe policial, "los delincuentes se bajaron a los tiros y los efectivos respondieron en un primer término con postas de goma" y luego, al ver que les seguían disparando, "extrajeron sus armas reglamentarias". En ese sentido, el chofer del móvil policial le dijo a los pesquisas haber disparado dos tiros y el acompañante, tres. Por su parte, Caggiano fue trasladado de urgencia a un centro asistencial de la zona donde murió antes de recibir asistencia médica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar