Un delincuente y un cliente que se encontraba desayunando en un ciber café y locutorio murieron esta madrugada, en medio de un violento tiroteo registrado como consecuencia de un intento de asalto a ese local, ubicado en el barrio porteño de Almagro, según informaron fuentes policiales.
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El sangriento episodio se produjo alrededor de las 5:00 de la madrugada dentro de un ciber y locutorio ubicado sobre la avenida Corrientes 3853, a media cuadra de la esquina con la calle Bulnes, en esta capital.
Al lugar habían ingresado minutos antes dos jóvenes asaltantes armados, con fines de robo, pero se toparon con un policía vestido de civil, que estaba dentro del comercio hablando por teléfono en una de las cabinas, según señalaron las fuentes y ocasionales testigos del episodio.
En ese momento, el policía dio la voz de alto para frustrar el asalto y se originó un violento tiroteo que terminó con uno de los clientes muerto -un hombre de alrededor de 50 años- y uno de los ladrones -un joven de 26 años, de nacionalidad uruguaya- herido de un balazo en la cara.
El joven asaltante salió del negocio e intentó escapar yendo hacia la calle Bulnes, donde junto a su cómplice habían dejado estacionado un auto -aparentemente perteneciente a su madre-, pero tras recorrer unos 50 metros no pudo llegar y cayó muerto en la vereda.
En tanto, el segundo delincuente logró escapar y era intensamente buscado por personal policial, según se indicó.
Por otro lado, el policía que estaba dentro del ciber y se enfrentó a los asaltantes, recibió un impacto de bala en la pierna izquierda, aunque según se informó, estaba fuera de peligro.
En el caso del cliente que falleció, se informó que recibió un impacto en la espalda, en el inicio mismo del tiroteo, mientras estaba en una de las mesas del local, desayunando.
El cliente -en primera instancia gravemente herido- fue llevado de urgencia al Hospital Durand de esta capital, pero finalmente falleció como consecuencia de las gravísimas lesiones que había sufrido.
Luego de que los policías realizaran las primeras tareas de peritaje dentro del local, pasadas las 7:00 de la mañana fue retirado el cuerpo del delincuente muerto, en una morguera de la Policía Federal.
En la vereda del negocio y dentro del comercio quedaron las huellas de la violencia del enfrentamiento: vidrios rotos esparcidos por todos lados, rastros de sangre que manchaban las baldosas y algunas de las sillas del ciber tiradas en el piso.
Según lo indicado, los policías secuestraron en el lugar del enfrentamiento un revólver Magnum 357 que había sido dejado abandonado por uno de los ladrones.
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