Opiniones

La mudanza internacional y la baja en el Impuesto a las Ganancias

Ya abordamos el tema de la "mudanza internacional" frente al impuesto sobre los Bienes Personales, cuyo criterio de vinculación es el "domicilio". En el Impuesto a las Ganancias dicha mudanza también tiene consecuencias, pero el impacto tiene algunas diferencias.

La semana anterior abordamos el tema de la “mudanza internacional” frente al impuesto sobre los bienes personales, cuyo criterio de vinculación es el “domicilio”. En el impuesto a las ganancias dicha mudanza también tiene consecuencias, pero el impacto tiene algunas diferencias.

En primer lugar, conviene recordar que el criterio de vinculación es la “residencia”. Los sujetos residentes del país se encuentran sujetos al impuesto por sus ganancias de fuente argentina y extranjera. Los “no residentes” únicamente tributan por sus ganancias de fuente argentina bajo la modalidad de “beneficiarios del exterior”, esto es mediante retenciones con carácter de pago único y definitivo cuando cobran sus beneficios (v.gr. alquileres, retribuciones por servicios prestados, etc.).

Sintéticamente, son residentes argentinos las personas humanas de nacionalidad argentina, nativas o naturalizadas, y las de nacionalidad extranjera que hayan obtenido su residencia permanente en el país o que, sin haberla obtenido, hayan permanecido en el mismo con autorizaciones temporarias durante un período mínimo de doce 12 meses. Se aclara que existen algunas excepciones, que no estamos contemplando aquí por una cuestión de extensión.

Las personas humanas perderán su residencia fiscal: 1) cuando adquieran la condición de residentes permanentes en un estado extranjero, según las disposiciones que rijan en el mismo en materia de migraciones; o 2) cuando no habiéndose producido esa adquisición con anterioridad, permanezcan en forma continuada en el exterior durante un período de doce meses. Bajo la última opción, las presencias temporales en el país que no excedan los noventa días no interrumpirán la continuidad de la permanencia.

El efecto de la pérdida de la condición de residente no será inmediato, sino que operará a partir del primer día del mes inmediato subsiguiente a aquel en el que se hubiera producido una de las causas previstas en la ley.

Entonces, si un sujeto pierde su condición de residente fiscal en noviembre 2019, continuará tributando sin modificación alguna hasta diciembre, inclusive. Recién en enero 2020 será tratado como un “no residente”, y únicamente estará alcanzado por sus ganancias de fuente argentina.

Cuando un sujeto argentino obtenga la residencia permanente migratoria en un estado extranjero, deberá considerarse que para la pérdida de la residencia en Argentina se requiere mucho más que aquella formalidad. La pérdida de la condición de residente del país implica que, en términos generales, la vida del sujeto implicado ya no acontece en nuestra república, sino en el extranjero.

Una duda que habitualmente tienen los contribuyentes que se han mudado al exterior o que están pensando en ello es la siguiente: una vez perdida la condición de residente, ¿cuánto tiempo puedo regresar al país?

Entendemos que la inquietud está atendida en la ley, cuando se refiere a la doble residencia. Allí se trata el caso de sujetos que obtuvieron una residencia permanente en el extranjero y continúan residiendo de hecho en el territorio nacional o que reingresan al mismo a fin de permanecer en él. Interpretamos aquí que el ánimo de permanecer en el país no debe entenderse como una manifestación formal, sino en términos reales, evidenciados con los hechos concretos de la vida del sujeto (dónde está la familia y/o la fuente de ingresos, dónde habita la mayoría del año, etc.).

Ante dichos supuestos, la ley considera que tales personas son residentes en el país: a) Cuando mantengan su vivienda permanente en la República Argentina; b) En el supuesto de mantener viviendas permanentes en ambos estados, si su centro de intereses vitales se ubica en el territorio nacional; c) De no poder determinarse la ubicación del centro de intereses vitales, si habitan en forma habitual en la República Argentina, condición que se considerará cumplida si permanecieran en ella durante más tiempo que en el Estado extranjero que les otorgó la residencia; d) Ante plazos de igual permanencia, cuando sean de nacionalidad argentina.

Como podrá advertirse, la situación es compleja. La pérdida de la condición de residente no se trata de formalidades, sino de un cambio de vida. Cambio que deberá ser susceptible de acreditarse con hechos concretos y, además, mantenerse en el tiempo, so pena de caer en la doble residencia.

(*) Lisicki, Litvin y Asoc.

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