Política

Lavagna rechazó oferta de Lousteau y anticipó al menos dos reestructuraciones de deuda con FMI

El precandidato a Presidente desestimó el armado de una coalición que incluya al oficialismo. "La propuesta no sirve para nada porque Cambiemos es parte de la grieta", indicó. Estimó que próximo gobierno deberá ganar con 55% de los votos porque va a ser muy difícil enfrentar las cosas heredadas.

El exministro de Economía y precandidato a presidente Roberto Lavagna rechazó este lunes la propuesta de Martín Lousteau de conformar una alianza electoral amplia, que incluya a Cambiemos, y anticipó que en el FMI ya descuentan al menos dos reestructuraciones de la deuda argentina.

"Todo lo que nos fragmente dificultará la salida de esta situación", analizó el economista, quien ratificó su intención de postularse en junio próximo. "Integramos un conjunto de personas que intenta no caer en ninguno de los dos lados de la grieta", señaló. "La situación económica es compleja. La enorme mayoría de los argentinos está mal. Si uno puede intentar poner un granito de arena, tiene que hacerlo”, agregó en diálogo a FM Latina.

Lavagna dijo que “esperaba otra cosa” de la gestión de Cambiemos. "Estos últimos cuatro años han sido de crecimiento negativo", sostuvo, y pidió “no echar siempre las culpas afuera”. “La tasa internacional que gozó este Gobierno es la más baja en 100 años. En 2001 había que arrancar en tasas de 5.5% en los Estados Unidos, ahora está en 2,5%. El precio de la soja ha baja, pero está en u$s 320 la tonelada y en 2005 estaba u$s 220. No hay que buscar excusas afueras, hay que ver los errores locales”, consideró.

La gente del Fondo entiende que habrá una reestructuración y todos esperamos que sea seria, responsable y discutida" (Roberto Lavagna)

En este marco, Lavagna consideró que una aceleración de los tiempos en la ejecución de las medidas de Macri no habría cambiado la realidad, porque el problema era las políticas. "La discusión entre gradualismo y shock es inútil. Si uno tiene que ir al Norte y va al Sur, no importa si uno va a 100 km/h o a 200 km/h. Debemos superar ese debate, ya no tiene sentido debatir sobre el pasado y los errores del futuro”, enfatizó.

“Nos dio ocho años de estancamiento, caída (económica), inflación alta y fuerte endeudamiento, hay que ver cómo salimos de esto”, indicó, y planteó que la Argentina debe “demostrar” que es capaz de crecer. “Es la única forma de salir de esta situación y de pagar la deuda contraída", subrayó.

El extitular del Palacio de Hacienda estimó que el próximo Gobierno recibirá un país con un déficit fiscal de 3% del PBI y que se avecina una dura renegociación con el FMI. “La deuda era mínima y de largo plazo (cuando asumió Macri) y ahora se asumió más de u$s 150.000 millones. El que asuma se tiene que dejar de explorar. La gente del Fondo me visitó y estuvimos hablando de eso. Ellos mismos entienden que habrá una reestructuración y todos esperamos que sea seria, responsable y discutida, porque saben la Argentina no podrá pagar u$s 42.000 millones en 2021 y 2022”, observó.

Lavagna estimó que en los próximos años habrá más de una reestructuración de deuda y aseguró que no habrá “una situación de default” o cesación de pagos. “La deuda es muy grande y de muy corto plazo. Es probable que haya una y a los dos o tres años otra. Mientras tanto el país debe demostrar que es capaz de crecer”, panteó.

Estrategia electoral

En otro tramo de la charla radial, Lavagna confirmó que mantuvo al menos tres encuentros con el Presidente. El último fue a fines de 2018. En esas charlas privadas, el exministro aconsejó a Macri, pero aclaró que no esperaba que siga sus recetas. "En economía es como la medicina: el remedio puede ser importante, pero el momento en el que se lo aplica y la dosis es fundamental. Y cuando se pierde la credibilidad es muy difícil conseguir resultados", analizó.

En este marco, Lavagna rechazó rotundamente la intención de Martín Lousteau de armar una nueva coalición política que incluya a Cambiemos, pero que se extienda al radicalismo díscolo del PRO, al socialismo, a “muchos” gobernadores peronistas y a partidos provinciales, como propuso el joven economista. “Seguramente tiene buena intención, pero hay que hablar de realidades. Hoy usted tiene claramente instalado a Macri de un lado y a Cristina del otro, y acá hay un intento de un grupo de personas de no caer en uno u otro lado de la grieta", replicó el veterano exfuncionario.

La propuesta (de Lousteau) no sirve para nada porque Cambiemos es parte de la grieta" (Roberto Lavagna)

Lavagna aclaró que detrás de su proyecto “Consenso 19” ya se encolumnaron los sectores de la UCR que reniegan de Cambiemos, el GEN de Margarita Stolbizer, un sector del Justicialismo, el Partido Socialista, un sector desarrollista de las provincias y algunos partidos vecinales. “Partimos que si no hay un Gobierno de unión nacional, con una base amplia, del orden del 55% o 60% va a ser muy difícil enfrentar las cosas heredadas del gobierno anterior y del anterior”, expresó.

El excandidato en 2011 lamentó la separación con Sergio Massa. “Cada uno tiene el derecho a presentarse y hacerlo como guste. Si hay otros que tienen el camino para hacerlo, tiene el derecho a hacerlo. Todo lo que fragmente y no ayude a crear la base amplia, dificulta la salida a futuro. Gane quien gane no va a tener mayoría en las Cámaras, y eso requerirá una base amplia”, remarcó.

Por último, el exministro puso paños fríos a una reunión con la exmandataria, hoy de viaje en Cuba. "Hay que evitar ser arrastrado a un lado de la grieta. Por eso, la propuesta (de Lousteau) no sirve para nada porque Cambiemos es parte de la grieta y Cristina o el Frente para la Victoria es la otra. Acá hay que construir un puente, ubicarse en un centro progresista y no dejarse atraer por los cantos de sirena", sentenció Lavagna.

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