El wellness corporativo, frente a un cambio de paradigma

Lifestyle

El cliente es lo primero y siempre tiene la razón. Lo hemos oído durante años y, sin embargo, cada vez hay más empresas que levantan la voz para matizar esta afirmación. Aseguran que, para establecer una buena relación con sus consumidores, necesitan tenerla antes con sus empleados.

Hoy el mundo corporativo enfrenta cambios de paradigmas y oportunidades. Es necesario reconocer que es momento de enfrentar transformaciones para comenzar a hacer las cosas de manera distinta, y aprender a valorar el activo más importante que tiene toda compañía: sus colaboradores.

Una empresa se debe entre muchas variables, al talento de quienes hacen posible que se desarrolle día a día como tal.

Hablar de bienestar y la felicidad de los colaboradores era para muchos una exageración, hoy las empresas se están dando cuenta de que es una obligación, ya que generar estructuras que fomenten la felicidad y el bienestar en los colaboradores trae infinidad de beneficios a cualquier organización.

Un empleado feliz es sinónimo de motivación, efectividad, reducción del absentismo laboral, creatividad e innovación, buen clima laboral y, en definitiva, clientes satisfechos y mejores resultados para la organización. Es por ello que cada vez más empresas apuestan por el bienestar de sus empleados con formaciones y sesiones de coaching, programas de bienestar focalizados en el cuerpo, mente y emociones para su desarrollo personal y profesional.

La pandemia de covid-19 obligó a la mayor parte de las personas que trabajan en oficina a realizar sus labores en casa, al menos de forma parcial; aunque al principio esto representó un reto para los que nunca antes lo habían hecho, ahora podría convertirse en la modalidad preferida de los trabajadores. Y de los empleadores por los ahorros que esto genera. Pero la gran pregunta es hasta cuándo el confinamiento, hasta cuándo la falta de relacionamiento, la empatía, el intercambio de ideas, las charlas espontáneas de pasillo que se generan en los ambientes laborales.

Quizás el cambio de paradigma es afrontar mayor flexibilidad para aquellos colaboradores home office o no. Lo que es claro que en sus casas o en las oficinas el bienestar de los trabajadores debería ser prioritario, porque un empleado feliz es sinónimo de motivación y efectividad.

(*) Socia Gerente DDH Wellness Consulting

Dejá tu comentario