Cuando muere un perro o un gato en la Ciudad de Buenos Aires, sus dueños tienen distintas alternativas para disponer de sus restos. Actualmente pueden llevarlos al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, que recibe cadáveres animales las 24 horas y ofrece un servicio gratuito, aunque las cenizas no son entregadas a los responsables. Sin embargo, también existe la posibilidad de contratar una empresa privada, con opciones que incluyen cremaciones individuales y devolución de las cenizas.
El servicio público que funciona en el Instituto Pasteur está destinado a la recepción y disposición de los restos. El establecimiento, ubicado en Caballito, recibe alrededor de 600 cuerpos de animales por mes, según información publicada sobre la prestación.
Quienes buscan conservar las cenizas pueden recurrir a servicios particulares. El precio depende de factores como el tamaño del animal, el tipo de procedimiento elegido, el traslado y la posibilidad de recibir los restos. Algunas empresas también ofrecen urnas, videos conmemorativos y la posibilidad de que los dueños estén presentes durante el proceso.
Qué hacer cuando muere una mascota y cuáles son las opciones disponibles.
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Cómo será el nuevo servicio público
A estas alternativas se sumará un nuevo servicio público. La Legislatura porteña avanzó con la creación del Servicio Público de Cremación de Animales de Compañía, pensado para garantizar un tratamiento adecuado de los restos y ampliar el acceso a una prestación que hasta ahora tenía una oferta principalmente privada. El proyecto establece que el servicio funcionará inicialmente en el Cementerio de la Chacarita y contempla la creación de un espacio de memoria donde los responsables puedan realizar una despedida o depositar las cenizas.
La iniciativa también prevé que el Gobierno porteño establezca los aranceles y organice el sistema de turnos, además de fijar las condiciones sanitarias y ambientales que deberán cumplirse. El objetivo es que la prestación pueda desarrollarse bajo criterios de accesibilidad y sostenibilidad.
Mientras se implementa este nuevo sistema, quienes atraviesan la pérdida de un animal pueden recurrir al Instituto Pasteur o a prestadores privados, según la alternativa que busquen y si necesitan conservar o no las cenizas.