El 9 de febrero se celebra el Día Mundial de la Pizza, una fecha que funciona como excusa perfecta para volver sobre un ritual que atraviesa barrios, generaciones y estilos. En Buenos Aires, la pizza es mucho más que un plato: es una costumbre compartida, un punto de encuentro y una expresión cultural que se reinventa sin perder su raíz.
Día Mundial de la Pizza: dónde celebrar con las mejores propuestas de Buenos Aires
Del molde clásico a la napolitana, de la esquina barrial al salón moderno: una selección de pizzerías que combinan oficio, identidad y calidad para rendirle homenaje a uno de los platos más queridos por los argentinos.
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La pizza, protagonista absoluta del 9 de febrero: un recorrido por pizzerías que combinan tradición, técnica y nuevas miradas sobre un clásico porteño.
Desde recetas clásicas hasta versiones contemporáneas, el mapa pizzero porteño ofrece alternativas para todos los gustos.
ORNO
En ORNO, la pizza es uno de los ejes centrales de su propuesta gastronómica y es por eso que la cantina ítalo-porteña de Palermo celebra su identidad pizzera con una carta que recorre distintos estilos, técnicas y formatos, todos elaborados en horno a leña. La carta combina pizzas napoletanas y pizzas estilo Detroit, dos tradiciones bien diferenciadas. Las napoletanas, de masa fina, bordes aireados y cocción rápida, se sirven exclusivamente por la noche y se caracterizan por su equilibrio y frescura. Entre las más elegidas sobresalen la de hongos, con crema de ajo asado, quesos y ciboulette, y la Pumpkin, con calabaza ahumada, ricota y hierbas.
Las pizzas estilo Detroit, por su parte, se elaboran en molde, con masa alta y fermentación lenta, logrando una base crocante y un interior esponjoso. Entre sus versiones resaltan la de Peras, con queso azul y amarettis, y la de Pepperoni, con jalapeños, queso sbrinz y miel. Además, ORNO suma formatos que amplían la experiencia, como la montanara frita de mortadella y stracciatella, los fainá sticks al peperoncino y las alternativas de ORNO OFF y CIMA, donde aparecen los pizztails y las Detroit al paso. Para acompañar, la casa propone vermut servido en pingüino con sifón, vinos blancos, rosados y tintos seleccionados, cervezas y cócteles de autor, pensados para realzar cada estilo de pizza.
Direcciones: Guatemala 4701, Palermo; Beruti 3336, Palermo OFF.
LA CASA BLANCA DE HABANA
En el Día de la Pizza, La Casa Blanca de Habana vuelve a consolidarse como un emblema de Villa Pueyrredón con una propuesta que equilibra oficio, materia prima y una fuerte identidad barrial. Sus pizzas nacen de una masa elaborada con harina tipo napoletana, masa madre y una fermentación lenta de 48 horas, que da como resultado una base liviana y aireada. La cocción se realiza a la vista, en un horno de piedra 100% a leña, alimentado con quebracho blanco y rojo, lo que aporta carácter y profundidad de sabor. Las piezas, de 30 cm, se distinguen por sus bordes bien desarrollados, textura crocante y un sello propio: un sutil toque de alioli casero en los bordes.
La carta combina clásicos infalibles —mozzarella, napolitana, fugazzeta clásica o rellena y cuatro quesos— con creaciones especiales que reinterpretan sabores porteños desde una mirada actual, como stracciatella, mortadella con pistacho, bresaola o queso azul, además de una opción 100% vegana con vegetales asados, pesto y aceitunas. Una forma de celebrar la pizza artesanal que respeta la tradición y, al mismo tiempo, se anima a innovar en una esquina histórica del barrio.
Dirección: Nazca 4301, Villa Pueyrredón.
COPETÍN
En Copetín, bar de estética vintage en el corazón de Villa Devoto, la pizza sobresale como parte de una propuesta que celebra el encuentro y los sabores bien hechos. Elaboradas en un horno refractario especialmente diseñado, sus pizzas responden al estilo napoletano, con masas de base liviana, bordes aireados y una cocción intensa que realza cada ingrediente. El menú propone un recorrido que va de los clásicos infalibles —como la Margarita con salsa de tomates, mozzarella y albahaca; la Pepperoni con salami pepperoni, o la de jamón y morrones con jamón cocido y morrones asados— a combinaciones de perfil más expresivo y contemporáneo.
Entre estas destacan la de jamón crudo con rúcula, queso sardo y aceite de oliva; la de hongos, con base blanca, mozzarella, champiñones, cebolla caramelizada, stracciatella y verdeo, y la de mortadela con pistachos, queso crema, mozzarella, stracciatella, maní tostado y pesto de albahaca, además de una opción vegana con marinara, cebollas, champiñones, pimientos asados, olivas, rúcula y albahaca. Una oferta pizzera sólida y diversa, atravesada por la impronta propia de Copetín y el clima retro que define al espacio.
Dirección: Fernández de Enciso 4370, Villa Devoto.
PIZZA CERO
En Pizza Cero, la elaboración de la pizza responde a un método artesanal que comienza con una masa trabajada a mano y dejada reposar durante 24 a 48 horas, un leudado prolongado que define su textura y sabor. Luego, cada pieza se cocina directamente sobre piedra en un horno que combina gas y leña, técnica que dominan los maestros pizzeros formados en la casa. La base se completa con salsa de tomate preparada a diario y una mozzarella de gran calidad, sobre la que se desarrollan las distintas recetas.
La carta recorre desde clásicos porteños como fugazza, napolitana o calabresa hasta opciones más elaboradas como piamontesa, veneciana, toscana o de la huerta. También hay variantes con anchoas, palmitos, champiñones y quesos especiales. La experiencia se acompaña con vermut, cerveza tirada, vinos por copa o coctelería clásica. Disponible tanto al mediodía como por la noche, la pizza es el eje de una propuesta pensada para compartir. El escenario se completa con un amplio salón y mesas sobre la vereda, ideales para celebrar el Día de la Pizza.
Dirección: Av. del Libertador 1800, Recoleta.
MI GUSTO
En Mi Gusto, la pizza constituye uno de los pilares de su carta, desarrollada a partir de insumos de calidad y recetas que priorizan el sabor y la consistencia del producto. La carta exhibe formatos individuales y pizzas grandes pensadas para compartir, con una masa de perfil crocante y bordes gratinados que refuerzan la experiencia y aportan identidad al conjunto. La oferta recorre los clásicos del repertorio pizzero porteño —mozzarella, napolitana con tomate fresco y provenzal, jamón y morrones, fugazzeta con cebolla y provolone— junto a variedades de perfil más intenso como roquefort, cuatro quesos o provolone con orégano y ají molido, orientadas a consumidores que buscan sabores más marcados sin apartarse de la tradición.
En paralelo, la línea INDI introduce pizzas individuales con combinaciones contemporáneas que amplían el abanico de opciones y apuntan a un público interesado en variantes actuales. Jamón crudo con rúcula y stracciatella, mortadela con pistacho, pesto y stracciatella, pepperoni y versiones con tomate fresco se integran a la carta con un rasgo distintivo de la marca: el agregado de manteca de ajo en los bordes, que suma valor sensorial y refuerza el sello propio. Con este equilibrio entre tradición y actualización del producto, Mi Gusto consolida su posicionamiento dentro del segmento de la pizza urbana, con una propuesta de impronta clásica y ajustes contemporáneos orientados a sostener volumen, identidad y fidelización del consumidor.
ELÉCTRICA PIZZA
Con motivo del Día Mundial de la Pizza, Eléctrica Pizza propone un recorrido por el oficio y la técnica pizzera a través de una carta que prioriza procesos artesanales y materias primas de calidad. Creado por Sebastián Levy Daniel y Brian Rapoport, el proyecto suma su segundo local en Palermo, un salón de gran tamaño que refleja el crecimiento de la marca.
Inspirado en el Brooklyn de los años 80, el espacio ofrece una atmósfera moderna e informal, donde las pizzas de estilo napoletano comparten protagonismo con platitos y pastas caseras a precios accesibles. La masa se elabora con harina 100% orgánica y masa madre, sin levadura, logrando una base liviana, aireada y altamente digestible. Las pizzas se cocinan en hornos napolitanos a leña a 450 grados, alcanzando una cocción rápida que aporta notas ahumadas y bordes característicos. La propuesta se ajusta al gusto local, con mozzarella abundante y toppings bien definidos. La carta incluye opciones como Canchera, Magic Mushroom, la Nolita, Margarita Vegana, Argenta, Potato, Fuga Eléctrica, 4 Fantásticos, Peppe y NY. Para acompañar, el bonus track llega en forma de fainá tradicional y fainá con provolone. Una oportunidad ideal para celebrar la pizza en todas sus versiones y disfrutarla en un entorno relajado y con identidad propia.
Dirección: Honduras 5903, Palermo.
CASA BELLUCCI
En el Día Mundial de la Pizza, Casa Bellucci pone en valor uno de los pilares de su identidad gastronómica y lo celebra como símbolo indiscutido de la cocina porteña, en una propuesta que conjuga oficio, producto y memoria barrial en Parque Chacabuco. Bajo la dirección de Javier Labaké, maestro pizzero y socio del proyecto, las pizzas se trabajan en versión al molde de media masa, con formato cuadrado, fermentaciones prolongadas y una mezcla de tres harinas que logra una textura liviana y de alta digestibilidad. La cocción en horno argentino estilo napolitano, alimentado 100 % a leña de quebracho blanco y espinillo, aporta carácter y aromas distintivos, mientras que los toppings priorizan ingredientes seleccionados como salsa de tomate orgánico, mozzarella de calidad y cherries confitados. La carta recorre desde sabores clásicos —mozzarella, fugazza con queso, jamón y morrón o napolitana— hasta creaciones propias como la pizza a la sartén, una síntesis del espíritu de la casa: tradición reinterpretada, pensada para maridar con cócteles de moscato o una cerveza tirada bien fría, en una celebración actual del ritual porteño de la pizza.
Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.
GÜERRÍN
Hay lugares que no se explican sólo por lo que sirven en la mesa. Güerrín es uno de ellos. Cada 9 de febrero, en el Día Mundial de la Pizza, su nombre vuelve a ocupar un lugar central no solo en la conversación gastronómica, sino también en la memoria emocional de miles de personas que, a lo largo de décadas, hicieron de esta pizzería un punto de encuentro inevitable.
Desde 1932, en plena Avenida Corrientes, Güerrín fue testigo de encuentros, despedidas, risas, charlas interminables y silencios compartidos frente a una pizza recién salida del horno. Pasaron generaciones, cambiaron las épocas, pero algo se mantuvo intacto: la sensación de estar en un lugar que forma parte de la historia personal de quienes lo eligen.
El Día de la Pizza funciona, así como una excusa colectiva para reencontrarse, para volver a decir “vamos” sin planear demasiado, y para confirmar que hay lugares que siguen siendo punto de partida y de regreso al mismo tiempo. Celebrar el Día de la Pizza en Güerrín no es solo rendir homenaje a una receta emblemática, sino volver a conectar con esos momentos simples que, con el tiempo, se vuelven inolvidables. Es recordar que hay sabores que no solo se disfrutan, sino que se transmiten, se recomiendan y se esperan.
Dirección: Av. Corrientes 1368, Buenos Aires
Horarios: jueves a domingo, de 11:00 a 01:00 (viernes y sábados hasta las 02:00).
SBARRO
En Nueva York, la pizza se pide por porción, se dobla en la mano y se come en movimiento. Ese código urbano, reconocible en cualquier esquina de la ciudad, define la propuesta de Sbarro, tanto en Nueva York como en Argentina. Este 9 de febrero, en el Día Mundial de la Pizza, la marca celebra su pizza XXL, estilo New York.En Sbarro el tamaño si importa, las pizzas XXL son de 45 cm de diámetro, se pueden también en slices, listas para disfrutar en un formato urbano, práctico, fiel al estilo neoyorquino.
De elaboración artesanal e ingredientes frescos la clásica pizza New York de Sbarro se destaca por sus sabores exclusivos como Pepperoni, Artichoke, Meat Delight. Además, tienen la pizza Romana, rectangular, masa alta y piso crocante, para los que les gusta probar cosas diferentes.
La experiencia se completa con una ambientación de impronta urbana y contemporánea. Cada local acompaña el ritmo de una comida ágil y cotidiana, donde la pizza se integra naturalmente al movimiento de la ciudad y a un estilo de consumo moderno y descontracturado.
Para acompañar la fecha, el domingo 9 de febrero Sbarro ofrece un 30% de descuento en la pizza grande New York Cheese, de 19 a 23 hs, exclusivo para consumo en salón y take away.
Kentucky
Hay rituales que no pasan de moda. Entrar a una pizzería de barrio, ver el fuego encendido, pedir una pizza al molde y compartirla en la mesa o al paso. En Kentucky, ese ritual se vive desde 1942. Y este 9 de febrero, en el Día Mundial de la Pizza, la marca celebra más de ocho décadas de historia poniendo en valor aquello que la define: el producto, el oficio pizzero y una forma de comer pizza profundamente arraigada en la cultura porteña.Desde sus comienzos, se caracteriza por su clásica pizza al molde de masa liviana y bien aireada, piso crocante, abundante muzzarella y tiempos de cocción cuidados. Una fórmula simple, sostenida por el trabajo diario frente al horno y el respeto por la receta.Con más de 80 años de trayectoria, Kentucky es sinónimo de pizzería clásica de barrio. Un lugar de encuentro cotidiano, donde conviven generaciones, historias y costumbres. Un espacio para sentarse con amigos o familia, o para comer una porción rica y al paso antes de seguir con el día. El horno a la vista, la elaboración artesanal y la calidez de sus locales refuerzan ese vínculo con lo cercano y lo conocido.
Para celebrar el Día Mundial de la Pizza, Kentucky invita a su comunidad a ser parte del festejo. A través de sus redes sociales, la marca realizará una acción especial de preguntas y respuestas para los seguidores que más la conocen, en la que regalará 10 vouchers como premio.
En este Día de la Pizza, Kentucky propone volver a lo esencial: una buena porción, una mesa compartida y el sabor de siempre.
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