4 de febrero 2026 - 12:59

Jornada vivencial con caballos: una experiencia para acceder al inconsciente y alinear mente y corazón

Se llevará a cabo en General Madariaga. Una propuesta de bienestar y desarrollo personal donde los caballos actúan como facilitadores naturales, reflejando estados emocionales y promoviendo una conexión profunda con el presente.

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El próximo 22 de febrero, desde las 9 horas, se llevará a cabo en General Madariaga la jornada vivencial “El amor está del otro lado del miedo”, una propuesta de bienestar y desarrollo personal asistida con caballos, orientada a acceder al inconsciente, transformar creencias limitantes y revelar información interna no registrada de manera consciente.

El encuentro propone un abordaje integral que articula cuerpo, emoción y presencia, alineando el eje cerebro–corazón mediante dinámicas experienciales, prácticas de conciencia corporal y herramientas de coaching, sistémica y constelaciones familiares. En este proceso, los caballos actúan como facilitadores naturales, reflejando estados emocionales y promoviendo una conexión profunda con el presente.

“El caballo no juzga ni interpreta: responde a lo que somos en el aquí y ahora. En ese espejo aparecen emociones, memorias y patrones que muchas veces no llegan por la palabra”, explica Sandra Kan, una de las propietarias del Centro Ecuestre Las Margaritas junto a Karina Ponce, ambas impulsoras del programa. Karina, equinoterapeuta y amazonas incansable agrega: “Esta experiencia invita a atravesar el miedo con presencia y a descubrir que, del otro lado, hay amor, claridad y una nueva forma de habitarse”.

La jornada incluye un video introductorio previo, sintonía con el espacio y los caballos, activación del cuerpo bioenergético, dinámicas asistidas, meditación guiada con herramientas de coaching y sistémica, ejercicios de Tapping y un cierre integrador. Además, se ofrece refrigerio y colaciones, y se contempla la adaptación de las actividades según las necesidades de cada participante.

Por su parte, Mariana Galufa, facilitadora del encuentro y creadora del concepto Equinomancia, destaca el rol del caballo como catalizador de procesos de conciencia: “Equinomancia es una propuesta de bienestar y desarrollo personal que utiliza la tecnología del comportamiento equino para crear dinámicas que nos permiten acceder al inconsciente y alinear mente y corazón. El caballo, por su sensibilidad y coherencia, genera una sinergia muy potente con el ser humano: se produce un encuentro entre los campos electromagnéticos del caballo y la persona, facilitando procesos de toma de conciencia, orden emocional y transformación interna. La base de la Equinomancia surge y se expande desde Ruralma, un emprendimiento de Lili Cagnoli como emprendedora social y titular del espacio. Desde este lugar se promueve el bienestar integral del ser vivo y su entorno, bienestar humano, animal, ambiental, científico y económico”.

Centro Ecuestre Las Margaritas y Ruralma se unen para promover la sinergia de cada uno de los espacios, enfocados en el bienestar en entornos naturales como los que ofrecen mar, sierras y campo. La intención es generar un intercambio entre los tres partidos de la Provincia de Buenos Aires generando no sólo un calendario de actividades sino opciones de turismo rural y de mar y sierra para aquellos que deseen visitarlos y, a la vez, disfrutar de actividades con caballos.

Equinomancia tiene su sede en Ruralma, Tandil, un espacio orientado al bienestar integral humano, animal y ambiental, con una mirada sostenible e inclusiva que ofrece experiencias vivas promoviendo el turismo rural. “Hoy estamos creando un puente con el Centro Ecuestre Las Margaritas, en General Madariaga, para unir turismo rural y bienestar, compartiendo esta experiencia tanto en Tandil como en la zona de la costa. Es un camino que conecta mar, campo y sierras, atravesado por valores y ejes comunes”, aclarando que la zona integra Tandil, con Madariaga, Pinamar, Villa Gesell y el Municipio de la Costa y que el Centro Ecuestre las Margaritas será sede de las capacitaciones presenciales que se realizan en Ruralma”.

La jornada estará coordinada por Sandra, Karina, Lili y Mariana, quienes invitan a participar de una experiencia transformadora de conexión, presencia y autoconocimiento.

Centro Ecuestre Las Margaritas: una historia que nació a caballo y creció en libertad

El Centro Ecuestre Las Margaritas nació de una idea que, como muchas de las cosas importantes, surgió arriba de un caballo. Fue el encuentro entre dos personas que sienten que no se cruzaron por casualidad, sino porque el universo las puso en el mismo camino, en el momento justo.

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Karina, actualmente socia de Sandra, fue criada entre caballos, y está certificada en equinoterapia y terapias asistidas por caballos, además de ser criadora de caballos. Se conocieron cuando Kan le llevó su potro para ser domado. Desde ese primer contacto hubo afinidad, confianza y una misma manera de mirar el vínculo con los animales. “Pegamos buena onda desde el primer día”, coinciden.

Ambas compartían un sueño: que los caballos pudieran vivir en libertad, lejos de espacios reducidos, y que ese modo de vida fuera también parte del proceso terapéutico. Mientras Karina deseaba desarrollar y expandir sus conocimientos, surgió naturalmente la idea de unirse y crear algo propio, auténtico y con sentido.

Casi en simultáneo apareció el campo. En septiembre, entraron por primera vez a un potrero cubierto de pastos altos, aparentemente sin forma. Al recorrerlo descubrieron que, al fondo de las siete hectáreas, crecía un campo de margaritas silvestres. Así nació el nombre del lugar, como una señal clara de que ese era el espacio indicado.

Las Margaritas tiene una particularidad única en la región: no existe en Madariaga, Villa Gesell ni Pinamar otro espacio dedicado a la equinoterapia de manera sistémica, seria y profesional, con el equipo y el abordaje adecuados. Por eso decidieron empezar desde cero, construyendo el lugar con sus propias manos: cortaron plantas, sembraron, armaron el picadero y cuidaron cada detalle, respetando el estilo y la sensibilidad que las identifica.

Para Kan, este proyecto también significó un cambio de vida profundo. Proveniente del periodismo, encontró en los caballos un nuevo camino: paz, felicidad, energía y ganas de vivir. “Cada caballo tiene su historia, y ese vínculo me permite enfrentar la mía, atravesar pérdidas y fortalecerme”, expresa.

Hoy, el Centro Ecuestre Las Margaritas cuenta con habilitación municipal y proyecta el desarrollo de actividades socioculturales, terapéuticas y de bienestar. Es un espacio con una energía particular, donde los caballos viven en una relación simbiótica entre ellos, y donde los humanos ingresan no para dominar, sino para formar parte de la manada.

Las Margaritas es más que un centro ecuestre: es un lugar de encuentro, sanación y pertenencia, donde naturaleza, animales y personas conviven en equilibrio.

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