5 de febrero 2026 - 17:00

Por qué tratar a las mascotas como bebés puede convertirse en un problema para su salud, según veterinarios

Los especialistas advierten sobre esta tendencia que crece en redes sociales y que genera malestar en los animales.

La humanización de las mascotas y su trato como si fueran bebés podría generales malestar a las mascotas, según veterinarios.

La humanización de las mascotas y su trato como si fueran bebés podría generales malestar a las mascotas, según veterinarios.

El vínculo entre las personas y sus mascotas evolucionó en las últimas décadas, hasta convertirlas en miembros plenos de la familia. Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos de humanizarlas en exceso, tratándolas como "bebés peludos" con accesorios, vestimentas y cuidados inapropiados para su naturaleza animal.

Eddie Clutton, veterinario anestesista británico y coautor del libro "Controversias veterinarias y dilemas éticos", señala que esta tendencia puede generar graves consecuencias para la salud física y psicológica de perros y gatos.

El fenómeno no sólo responde al afecto hacia los animales, sino también a factores como el consumismo, la influencia de las redes sociales y el desconocimiento de las necesidades biológicas de las mascotas. Clutton advierte que, aunque el amor hacia los animales es válido, debe priorizarse su bienestar sin provocarles dolor, sufrimiento o angustia.

Mascotas millones perros Freepik

El riesgo de humanizar a las mascotas: qué dicen los veterinarios

Los veterinarios identifican varios problemas asociados a la "cultura del bebé peludo", donde las mascotas reciben tratos propios de humanos, como el uso de cochecitos, joyas, esmaltes o disfraces. Estas prácticas, aunque pueden parecer inocuas, tienen efectos negativos documentados:

  • Pérdida de masa muscular y daño articular por falta de movimiento natural.

  • Obesidad debido a la reducción de actividad física.

  • Ansiedad y miedo por la limitación de su comportamiento instintivo, como explorar o marcar territorio.

  • Sobrediagnósticos y sobretratamientos médicos innecesarios, impulsados por presiones comerciales o emocionales.

Clutton y su equipo, integrado por Tanya Stephens, Polly Taylor y Kathy Murphy, destacan que el antropomorfismo extremo no sólo afecta a los animales, sino que también genera expectativas irreales en los dueños, alimentadas por redes sociales y consejos sin fundamento científico.

Stephens señala que, aunque la medicina preventiva permitió alargar la vida de las mascotas, una mayor longevidad no siempre equivale a una mejor calidad de vida. "Muchos animales sufren enfermedades propias de la vejez, y los dueños o veterinarios retardan decisiones como la eutanasia por apego emocional", explica.

Los expertos coinciden en que el problema no radica en querer a las mascotas, sino en imponerles un estilo de vida ajeno a su naturaleza. "El profundo amor hacia un animal debe traducirse en respeto por sus necesidades biológicas y comportamentales", subraya Clutton. La solución pasa por educar a los dueños sobre los riesgos de humanizarlas y fomentar una convivencia basada en el bienestar real de los animales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar