Inspirados en la famosa canción Ran Kan Kan del gran percusionista Tito Puente, los venezolanos Nayary Moncada y Paúl Porras, junto con el argentino Emilio Bruno, decidieron montar su propio restaurante.
Ronconcon: la fusión que rima con los sabores caribeños
La barra está a cargo de Emilio Bruno, uno de los socios y destacado bartender, discípulo del mixólogo Fede Cuco.
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Un lugar donde la Belle Époque se encuentra con la gastronomía actual
Recientemente, este trío le dio la bienvenida al chef Guillermo Flores Morales, con vasta experiencia en cocinas de alto nivel tanto del País Vasco como de Latinoamérica. Nacido en Ecuador y radicado en Buenos Aires desde hace 15 años, Guillermo se convirtió en una figura relevante de la cocina porteña y es uno de los precursores del flamante movimiento “fusión criolla”, que combina la antigua cocina latinoamericana con las técnicas modernas de forma muy armoniosa.
En Ronconcón, este cuarteto gastronómico ofrece un producto enriquecido por las tendencias culturales migratorias de los últimos años: platos ricos y sutilmente matizados con elegancia, rusticidad y modernidad, donde cada bocado deja un recuerdo.
La amplia trayectoria de Narary, Paul, Emilio y Guillermo les permitió diseñar una carta original, por donde desfilan distintas preparaciones de cocina fusión que evocan los sabores más típicos de Venezuela, México, Perú, Ecuador, Colombia y Argentina. Sumándose a la tendencia de ofrecer platos pequeños para llevar al centro de la mesa y compartir entre varios, ofrecen buñuelos de queso con salsa de papelón, arepitas andinas con nata o empanadas de osobuco y papa con masa de maíz.
Como principal, algunas de las opciones son el plátano pícaro, con ricota cremosa Arrivata, manteca especiada con ron y papelón, maní y eneldo; el mole de coliflor, que combina pickles, jalea de ají amarillo, tostón roto y chips; el tiradito de estación, con zucchini, sandía chipotle, pepino, trigo sarraceno, pickles de sandía y tajín casero; y los capellettis de cazón carupanero, con salsa cremosa de ají amarillo, aceite de sésamo, lima y maní. Para el momento del postre, se recomienda probar el Xocolatl, una tentadora ganache de chocolate amargo con pastelera de café, crumble de cacao, fruta de estación y tajín casero; y el Tres Leches, elaborado con bizcocho, tres leches, merengue y cítricos confitados.
La barra del lugar está a cargo de Emilio Bruno en persona, uno de los socios y destacado bartender, discípulo del mixólogo Fede Cuco. Allí, propone sus propias reversiones de cócteles clásicos, como el Funky Mai Tai (ron Negrita Añejo, Barceló Gran Añejo, orgeat de plátano verde, triple seco y lima) o el Tamarindo Daisy (tequila Corralejo Blanco, chiles, cordial de tamarindo, triple seco, limón y tajín casero). Además, es el encargado de seleccionar los vinos de bodegas boutique que se lucen en la carta.
Ronconcón es un spot que todo amante de la buena cocina debería conocer, ya que sus sabrosas combinaciones no defraudan y prometen una grata sorpresa. Un restaurante para ir, volver y recomendar a los demás.
Direcciones: Beauchef 527, Caballito / Armenia 1744 (Mercado Soho), Palermo.
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