Una escapada distinta: el Castillo La Candelaria en Lobos

Lifestyle

Qué mejor que una escapada de fin de semana o día de campo en el castillo La Candelaria, paseando por sus parques y bosque y recorriendo la campiña en carruaje y hospedándose en habitaciones de estilo francés del siglo XIX.

No hay que irse muy lejos para disfrutar de un día diferente, cumpliendo en muchos casos, el sueño de visitar un palacio. A menos de 100 kilómetros de Capital Federal, en la localidad de Lobos, se encuentra esta estancia que invita a disfrutar del paisaje, el contacto con la naturaleza y emprender un viaje en el tiempo, recorriendo estancias con sillones de estilo Luis XV, vitrales, impresionantes arañas de cristal, una chimenea de mármol de Carrara y pisos de roble de Eslavonia.

En su interior se encuentran salas de juego, comedores y bibliotecas. El dorado y azul real son colores predominantes en toda la decoración, ambos muy utilizados en el siglo XIX, como símbolo de lujo y opulencia. También se destaca su espectacular parque, diseñado por el distinguido paisajista Carlos Thays, que cuenta con más de 200 especies de árboles.

carruaje.jpg

Turistas extranjeros y locales eligen el castillo La Candelaria para pasar un día de campo. Cómo resistirse a un picnic frente de un castillo, una tarde en la piscina, paseos en bicicleta o carruaje, exhibiciones de polo o cine al aire libre. También cuenta con canchas de deportes, ofrece visitas guiadas y shows en vivo y se pueden degustar exquisiteces en sus restaurantes.

Aquí suelen realizarse bodas, eventos corporativos y hasta se han rodado películas. Se han hospedado Tommy Lee Jones, los Rolling Stones, el príncipe Harry, Máxima y su marido el rey de Holanda y los hijos de Madonna.

Una propuesta ideal tanto para para parejas como familias con hijos.

Historia del castillo

Esta propiedad es una muestra de la riqueza de la familia Piñeiro del Mármol. En 1840, Orestes Piñeiro y su hermano José, que poseían farmacias en Buenos Aires y en Lobos, compraron los primeros lotes e intentaron la explotación pecuaria. Pero pasaron varias décadas hasta que el lugar tomara su aspecto actual.

Orestes y Candelaria del Mármol no podían tener hijos y adoptaron a una niña, Rebeca, que hacia 1890 se casó y tras volver de su luna de miel enamorada de los castillos del Loira proyectó la residencia a imagen y semejanza de estos.

Living castillo en baja.jpg

Fue el arquitecto francés Alberto Favre quien cumplió su sueño. La planta baja se terminó de construir hacia 1900, cuatro años antes del fallecimiento de su padre y nueve del de su madre. La joven, que no tuvo descendencia, fundó la Hermandad de Beneficencia que contaba con una colonia de vacaciones a la que asistían gran cantidad de niños de bajos recursos.

En 1937, dos años después de haber quedado viuda, mandó a construir la capilla que aún se levanta en la estancia, y tras su muerte, donó gran parte de la propiedad para su actividad benéfica.

En la actualidad, la propiedad puede visitarse, tanto para pasar un día de campo como para bodas, eventos y pernoctar. Inclusive hay circuitos guiadas para conocer recovecos pensados en su momento para evitar que se vean los empleados de la casa, historias espirituales y los detalles más privada de esta familia.

Dormir en un castillo

Dispone de 23 habitaciones, de las cuales 10 están en el castillo. Las que se encuentran más cerca del restaurante se conocen como coloniales, y entre ellas, hay dos bungalows para familias.

Suite Real.jpg

Cada una de ellas cuenta con una apariencia diferente. Algunas de estilo francés están pensadas para noches románticas, mientras que otras, más campestres, fueron concebidas teniendo en cuenta las comodidades necesarias para una familia.

Habitaciones de ensueño

  • Sector Castillo

De inspiración francesa y romántica con mobiliario de época. Y el Molino Holandés, de estilo campestre chic, son ideales para parejas y personas en búsqueda de un sector más elegante y privado.

Los desayunos se realizan en el restaurant “El Privé” del Castillo. Y los almuerzos y cenas en el Restaurant “5º Chukker”.

  • Sector Colonial

De estilo tradicional y campestre, cuenta con habitaciones cálidas y confortables. Los Bungalows del Bosque ofrecen tranquilidad. Estas son ideales para familias, grupos y personas que busquen la calidez del campo. Algunas cuentan con hogar a leña.

Colonial Benteveo.JPG

Los desayunos, almuerzos y cenas se realizan en el Restaurant “5º Chukker”.

Para comer

El lugar tiene restaurantes de temáticas diferentes, con una variada carta con platos elaborados a base de ingredientes de producción regional, por lo cual es la excusa perfecta para volver y probar siempre cosas nuevas.

Son clásicos el bife de chorizo, los ravioles de pollo y molleja y la bondiola braseada, aunque también hay opciones vegetarianas, aptas para celíacos y unos dulces de leyenda.

Los restaurantes están a abiertos para huéspedes y público en general con reserva previa.

La caballeriza bar

Tragos, picadas y música. Ubicado en la antigua caballeriza de la Estancia, cuenta con diferentes espacios: uno con sillones tipo lounge, otro con mesas estilo pulpería chic y el exterior con bancos, guirnaldas de luces y un fogón. Cómodo y distendido, el lugar ideal para compartir con amigos, sentirse.

Abierto los jueves, viernes y sábados de 19 a 24 hs.

Desayuno 3.jpeg

¿Cómo llegar?

Dirección: Ruta Nacional 205 Km114,5, B7240 Lobos, Provincia de Buenos Aires

Teléfono: 02227 49-4132

Desde la ciudad de Buenos Aires hay dos maneras de llegar a La Candelaria:

por Autopista Acceso Oeste en combinación con la Ruta Nacional 7 y la Ruta Provincial 47 (el trayecto suele requerir más de dos horas de viaje).

por la Autopista Ezeiza – Cañuelas y Ruta Nacional 205 (viaje de poco más de una hora y media).

Temas

Dejá tu comentario