Mercado, sin autos: el stock de 0 km está en los niveles más bajos

La caída del inventario compite con 2015, el otro año con mayor desabastecimiento. Es por las trabas a las importaciones. Como consecuencia de esto crecen los sobreprecios.

La trabas a las importaciones, sumada a una demanda que se potenció en los últimos meses por la brecha cambiaria, provocó que el mercado automotor diera un giro de 180 grados en poco tiempo. De tener un nivel de stock de autos récord, hoy se ubica en uno de los niveles históricos más bajos. En otras palabras: de sobrar 0 km, ahora faltan. Cuando se produjo el colapso económico, a partir de abril de 2018, las ventas se paralizaron de un día para el otro. Como el consumo se encontraba en plena expansión, después de dos años buenos, las fábricas, importadores y concesionarias se preparaban para aumentar las operaciones pero se encontraron con un sobrante de unidades que llegó a 360.000 vehículos.

Ahora, la situación es distinta. Se estima que el volumen está por debajo de las 70.000 unidades ya que al cierre de agosto había unas 76.000. Esto significa menos de dos meses de ventas al ritmo actual (septiembre va a cerrar en alrededor de 34.000 patentamientos). Esto es en promedio. Hay marcas generalistas que tienen un inventario mayor -debido a modelos que no tienen demanda- pero otras, especialmente importados de gama alta, las unidades disponibles alcanzan para cubrir la demanda de un par de semanas o, directamente, están sin vehículos.

En el sector aseguran que hay que remontarse a 2015 para encontrar un mercado tan desabastecido. Ese fue el año con menor nivel de inventario que se recuerde en el sector. A finales del la anterior gestión kirchnerista, la situación por la escasez de divisas era similar a la actual. A comienzos de 2014, el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, devaluó fuertemente el peso ante la pérdida de reservas del Banco Central y endureció las restricciones a las importaciones con una aumento, por ejemplo, de los Impuestos Internos. Desde ese momento, hasta el final del mandato, el mercado automotor fue incrementando se faltante de unidades. Claro que el volumen de operaciones de ese año fue mayor al que se espera ahora por lo que, si bien el stock de ese momento cubría también la demanda de un par de meses, el volumen de unidades era mayor porque también era mayor el mercado de 2015. Es por eso que las poco más de 65.000 unidades que hay hoy disponible son, cuantitativamente, menos que los 0 km disponibles cinco años atrás.

Con esta situación de escasez y un blue en aumento, sigue habiendo una demanda que busca aprovechar la oportunidad. El problema es que muchas concesionarias están cuidando los pocos autos que tienen para no descapitalizarse por la incertidumbre de precios. Nadie sabe lo cobrado por una unidad que se vende hoy va a alcanzar a reponer el mismo vehículos cuando la fábrica o importador tenga unidades para entregar. Algunas terminales están garantizando a su red precio de reposición por una cantidad limitada de unidades de las que se producen localmente. Es una forma de que las redes puedan seguir vendiendo para cubrir gastos. El resto se hace con precio abierto. Por este motivo, son cada vez mayores los valores que se piden por los autos disponibles, muy por encima de los precios de lista.

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