A 70 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Alemania reconoció su responsabilidad
-
Nueva York lanzó un ambicioso plan para construir y preservar 400.000 viviendas en una década
-
Guterres advirtió que el mundo atraviesa el mayor nivel de conflictos desde 1945
Actos por el 70 aniversario de la invasión a Polonia.
"Europa (...) pasó de ser un continente de terror y de violencia a un continente de libertad y de paz. Que esto haya sido posible, no es ni más ni menos que un milagro", estimó Merkel.
Tras reconocer que no se podrán "borrar las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial", Merkel aseguró que ahora Alemania tiene el deber de "construir el futuro con la conciencia de su eterna responsabilidad".
Entre los dirigentes que participaron en el homenaje en Westerplatte figuraban los primeros ministros ruso Vladimir Putin, francés François Fillon, italiano Silvio Berlusconi y sueco Fredrik Reinfeldt, que es también presidente en ejercicio de la Unión Europea.
Los rencores y las discrepancias entre Varsovia y Moscú sobre el origen de la Segunda Guerra Mundial ensombrecieron algo estas ceremonias.
Polonia quiere que Rusia reconozca que la Unión Soviética la atacó el 17 de septiembre de 1939 por el acuerdo germano-soviético Ribbentrop-Molotov.
Vladimir Putin rechazó una vez más las críticas que estiman que este pacto es responsable de esa contienda bélica.
"Vemos intentos persistentes de sugerir que el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial fue posible exclusivamente por el pacto Molotov-Ribbentrop", declaró Putin durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro polaco Donald Tusk, con el que se reunió en la mañana.
En su discurso pronunciado en el memorial de Westerplatte, Putin estimó que todos los pactos concluidos con la Alemania nazi entre 1934 y 1939 eran "moralmente inaceptables".
"Todos los intentos por apaciguar a los nazis entre 1934 y 1939 mediante diversos acuerdos y pactos eran moralmente inaceptables, y políticamente absurdos, dañinos y peligrosos", afirmó.
Durante la misma ceremonia, el presidente polaco Lech Kaczynski reconoció que el papel de Polonia en el desmembramiento de Checoslovaquia en 1938 fue "un error y un pecado".
Unos 50 millones de personas perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial en todo el mundo.



