8 de septiembre 2013 - 19:34

Al Asad vuelve a negar armas químicas y sigue de cerca a EEUU

El presidente sirio reiteró que "no tiene nada que ver" con ese supuesto ataque. El periodista que lo entrevistó aseguró que el mandatario está pendiente de "lo que está ocurriendo en Washington".

Bachar al Asad
Bachar al Asad
El presidente sirio Bachar al Asad rechazó haber utilizado armas químicas y analiza "de cerca" la evolución de los acontecimientos en Washington, indicó el periodista Charlie Rose al adelantar una entrevista con el gobernante en Damasco. "Hay una clara sensación de que están siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Washington", explicó Rose en el programa "Face the Nation" del canal CBS.

Asad, agregó Rose, "negó tener nada que ver" con el supuesto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco, tal y como asegura EEUU quien ha instado a atacar militarmente Siria en respuesta a esta violación de las normas internacionales. 

Asimismo, al Asad, dijo que "no hay pruebas" de que haya ordenado el uso de armas químicas, y advierte que habrá "represalias" si su país es atacado.


El periodista destacó que se trata de la primera entrevista que Asad concede a un medio estadounidense en más de dos años, y que será emitida íntegramente mañana lunes en su programa.

Rose afirmó que Asad parecía "calmado" y que sabía perfectamente "la situación en la que se encuentra", tras la entrevista que tuvo lugar en el palacio presidencial. Asimismo, el presidente sirio evitó confirmar si tiene acceso o no armas químicas. El presidente estadounidense, Barack Obama, ha solicitado autorización al Congreso de EEUU para intervenir militarmente en Siria.

En tanto, Obama también tendrá aire en la televisión este lunes, cuando se transmitirán entrevistas al mandatario por seis cadenas distintas, en la víspera del discurso que pronunciará a la nación el martes.

Como réplica a los adelantos difundidos de la conversación entre el Rose y Al Asad, la administración estadounidense dejó en claro que "no nos sorprende que alguien que ha matado con gas a miles de personas de entre su gente, incluidos cientos de niños, mienta".

Del mismo tenor fueron las palabras del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, metido de lleno en un maratón televisivo con apariciones en cinco cadenas distintas, en el ámbito de una campaña intensiva de Obama para convencer a los estadounidenses y al Congreso de la necesidad de una acción militar limitada en Siria.

"Asad está mirando de cerca lo que sucede en Washington, es importante mandar un mensaje claro", sostuvo McDonough, insistiendo en que una acción limitada es menos riesgosa que no hacer nada.

Y, sobre todo, asegurando a los estadounidenses de que no será otro Irak ni otro Afganistán. McDonough se dirigió también a los miembros del Congreso, llamados a pronunciarse sobre la intervención en Siria: les corresponde a ellos decidir si debe haber consecuencias.

La Cámara de representantes vuelve oficialmente al trabajo este lunes, tras el receso estival. Se prevé que vote sobre Siria en la semana del 16 de septiembre. El Senado, en cambio, votará este miércoles, 11, aniversario de los ataques de Al Qaeda contra Nueva York y Washington.

El Pentágono, en tanto, sigue limando los planes de una posible intervención: se trataría de un ataque de solo tres días, con misiles dirigidos a objetivos identificados, muchos más numerosos respecto a los 50 iniciales.

Las palabras del jefe de gabinete de la Casa Blanca sobre las pruebas a disposición fueron más cautas que las usadas por John Kerry, secretario de Estado, actualmente en medio de una ofensiva diplomática en Europa, quien imputó personalmente a Asad de haber usado gas contra la población "al menos 11 veces".

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