25 de febrero 2020 - 13:54

Alemania sigue en shock por el joven que atropelló y dejó heridas a 52 personas

Las autoridades desconocen si lo que ocurrió durante el carnaval en Volkmarsen fue un atentado o la obra de un drogadicto. Por ahora, la investigación está caratulada como "tentativa de asesinato".

La policía científica trabajó hasta última hora del lunes en la zona del atropello en Volkmarsen.

La policía científica trabajó hasta última hora del lunes en la zona del atropello en Volkmarsen.

Foto: Reuters

Las autoridades alemanas intentaban aclarar este martes qué motivó al joven de 29 años que atropelló a decenas de personas que celebraban el carnaval en Volkmarsen, en el estado de Hesse, un ataque que dejó 52 heridos en un país aún conmocionado por el atentado racista de la semana pasada.

No descartó en cambio que el individuo haya podido actuar bajo influencia de drogas. "Lo vi arrancar, parecía drogado, y dijo 'pronto saldré en los periódicos'" relató un vecino del hombre a la televisión RTL.

Las autoridades no podían determinar el martes con certeza si el individuo actuó de forma intencional o no, con su Mercedes de color gris metalizado.

La fiscalía antiterrorista no se ocupa por ahora del caso, señal de que las autoridades no privilegian la hipótesis de un atentado.

El detenido tampoco está fichado como extremista, indicó una fuente de los servicios de seguridad, pero sí era conocido por casos de insultos e intrusión, según la prensa alemana.

La fiscalía anunció haber detenido el martes a una segunda persona, que grabó los hechos, sin precisar si estaba o no relacionada con el conductor.

El jefe del Estado Frank-Walter Steinmeier dijo en su cuenta de Facebook que se sentía "profundamente afectado" por el incidente y deseó un pronto restablecimiento a las víctimas.

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Según la policía, 35 personas siguen hospitalizadas, varias en estado grave. "Hay 18 niños entre las víctimas", dijo la policía de la región de Hesse.

Testigos interrogados por el diario Frankfurter Rundschau tuvieron la impresión de que el sospechoso tenía como objetivo especial los niños, tras haber embestido a toda velocidad contra la muchedumbre, a lo largo de una treintena de metros.

"Mi esposa me llamó, corrí hacia ellas y vi a mi hija ensangrentada, tendida en el suelo", cuenta Sven Hirdler, de 33 años, al diario popular Bild, La pequeña Emilia, de 4 años, sufre heridas relativamente leves.

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El incidente del lunes tuvo lugar en un contexto tenso en Alemania, en particular en el estado de Hesse, donde el miércoles un extremista mató a nueve personas en dos ataques racistas en la localidad de Hanau.

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