19 de enero 2017 - 00:55

Analistas coinciden en que la era Trump estará marcada por la conflictividad social

Leandro Morgenfeld y Pablo Vommaro.
Leandro Morgenfeld y Pablo Vommaro.
La de Donald Trump no será una asunción común, o al menos, tranquila. Se espera que miles de manifestantes desfilen en protestas bajo la consigna de "Notmypresident" (No es mi presidente), cuestionando la legitimidad del multimillonario al que planean recordarle que obtuvo cerca de tres millones de votos menos que su exrival, Hillary Clinton.

Pese a esto, y pese también a todas las predicciones que aseguraron que Trump no ocuparía el salón oval de la Casa Blanca, se aproximan cuatro años de mandato en el Ejecutivo de Estados Unidos para el exconductor de El Aprendiz. Pero, ¿cómo serán esos cuatro años? Analistas internacionales se animan a dar estimaciones y advierten sobre cómo afectará el descontento de gran parte de la sociedad, y del arco político, a la imagen del flamante primer mandatario.

Ámbito.com dialogó con el profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y miembro del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) Pablo Vommaro, y con Leandro Morgenfeld, también profesor de la UBA, investigador del Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET), yCo-Coordinador del Grupo CLACSO "Estudios sobre EEUU". Ambos analistas coinciden en un punto clave: la gestión de Trump será "conflictiva políticamente y convulsionada socialmente".

"Trump era el candidato con menos popularidad en la sociedad, pero además, también hay sectores dentro de Partido Demócrata que hablan de un presidente ilegítimo por haber sacado tres millones de votos menos que Hillary", señala Vommaro.

Respecto a las múltiples movilizaciones que se prevén en el país del norte en repudio a Trump, y que comenzarán con una marcha de mujeres que prometió "inundar las calles de Washignton" en contra de sus dichos misóginos, Vommaro cree que, además de un rechazo a la propuesta del magnate, las convocatorias encierran "una advertencia contra sus discursos xenófobos y discriminadores".

El analista hizo hincapié puntualmente en tres grupos segregados por las políticas anunciada por Trump que prometen "hacer ruido": mujeres, negros y los jóvenes.

En este marco, advirtió por el movimiento Black LivesMatter (Las Vidas de los Negros Importan), impulsado por un sector de la población de color estadounidense, que reclama ser uno de los grupos más afectados por las políticas económicas y de empleo (o la falta de ellas). "Es cierto que Black LivesMatter surgió en los últimos años, pero se recrudecerá en los que vienen", auguró Vommaro.

Para Morgenfeld, la movilización de mujeres será sin duda "un termómetro del clima social futuro". El analista compartió los pronósticos en términos de la conflictividad social que se avecina en el horizonte norteamericano: "Será un gobierno que enfrente, en el plano externo y en el interno, un sinnúmero de conflictos".

"Espero que las fuerzas progresistas y de izquierda logren realizar acciones de movilización importantes para evitar una regresión social mayúscula en Estados Unidos. No sólo en aumento de la pobreza y de la desigualdad, sino en la reversión de derechos civiles, y la despenalización del aborto", añadió Morgenfeld.

En tanto, Vommaro dijo que "va a ser una presidencia conflictiva políticamente y convulsionada socialmente". "Ya queda demostrado en la ausencia de cerca de 40 legisladores en su asunción", argumenta. Y dijo que es una posibilidad que haya "embestidas políticas" contra Trump.

Respecto a cuáles creen que serán las primeras políticas a implementar, Tanto Morgenfeld como Vommarocoinciden en que es previsible que derogue ObamaCare, la reforma sanitaria de seguros médicos iniciada bajo la presidencia de Barack Obama.

"El retroceso de ese programa va a traer una conflictividad social alta, estamos hablando de veinte millones de personas que van a perder su seguro de salud", explica Vommaro.

Tanto Morgenfeld como Vommaro comparten que además, Trump apuntará a iniciar lo antes posible la construcción del muro que separará a Estados Unidos de México, e impulsará una baja de impuestos.

Sobre México, Morgenfeld advierte que el país gobernado por Enrique Peña Nieto "está temblando por la posibilidad de que se depriman sus exportaciones a Estados Unidos, que se retiren inversiones, que vuelvan a la fuerza millones de deportados y que avancen con el muro. Sin duda es el país que se está viendo más afectado por la llegada del magnate millonario".

Este portal consultó a ambos analistas a qué miembros del Gabinete de Trump consideran que hay que prestar atención. Aquí las opiniones se dividieron.

Para Morgenfeld, alguien que dará que hablar será el Secretario de Estado, RexTillerson, "que nunca ocupó un cargo público, es una figura a observar". "Mantendrá los lazos estrechos con Rusia, para confrontar con China", señala.

Por su parte, Vommaro cree que Mike Pince, el próximo vicepresidente "es una figura importante, porque es del riñón del republicanismo", a diferencia de Trump. "Hay que prestar atención a qué rol va a jugar Pince respecto a la cuestión de legitimidad de Trump", sostuvo.

En esta línea, añadió que Steve Bannon (quien será nombrado consejero presidencial)"también es un personaje interesante, porque es una suerte de visagra entre Trump, que es multimillonario y el norteamericano medio, y va a tener un rol clave en la política interna".

Tanto Vommaro como Morgenfeldhacen hincapié en que el nuevo Gabinete está conformado por ex CEOs, conservadores, y lo más importante, señalan ambos, es que no hay latinos en su conformación.

"Desde hace casi 20 años, más precisamente en 1988, que no había un Gabinete sin latinos, lo que marca un fuerte retroceso", señaló Vommaro.


"Hay en el gabinete varios xenófobos y con antecedentes racistas, como Jeff Sessions -el senador por Alabama del republicanismo-. Creo que esas figuras, y las políticas que van a impulsar, generarán tensión social y protestas por parte de los trabajadores, hispanos, mujeres, musulmanes, afroamericanos, gays y lesbianas. Vamos a presentar niveles de confrontación que no veíamos en Estados Unidos desde los sesenta", augura Morgenfeld.

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